Las cadenas de suministro de cereales en Ucrania se está derrumbando, ya que infraestructura clave como puentes y trenes están siendo destruidos por los bombardeos rusos, mientras que numerosas tiendas de comestibles y almacenes han sido vaciados. (Foto: AFP)

El conflicto militar entre dos de los principales productores de cereales del mundo, podría conducir a una escasez de alimentos «a escala global», alertaron representantes de la UE y ONG’s.

La guerra entre Ucrania y Rusia, dos de los principales productores de cereales del mundo, podría conducir a una crisis alimentaria «a escala global», alertó este lunes el ministro de Agricultura francés, Julien Denormandie, antes de una reunión de la Unión Europea para discutir suministros de granos.

Los ministros de la UE discutieron en Bruselas la situación alimentaria con su homólogo ucraniano en una videollamada.

Kostinger aseguró que «en los próximos meses del año, y más allá, debemos suponer que habrá escasez de cereales, que son muy importantes para la ayuda alimentaria en todo el mundo».

La Comisión Europea propone utilizar una «reserva de crisis», un fondo de 450 millones de euros destinado a ayudar a los agricultores en caso de inestabilidad de precios, y presentará «un acuerdo marco que también haga posible ayudas adicionales» por parte de los estados del bloque, comentó Denormandie.

Un funcionario del Programa Mundial de Alimentos (PMA) dijo el viernes que las cadenas de suministro de cereales en Ucrania se estaban derrumbando, ya que infraestructura clave como puentes y trenes están siendo destruidos por bombardeos, mientras que numerosas tiendas de comestibles y almacenes han sido vaciados.

Sudán, al borde de la hambruna

Cerca de la mitad de la población de Sudán podría empezar a pasar hambre de aquí a fin de año, una crisis alimentaria aguda precipitada notablemente por el conflicto entre Rusia y Ucrania, dos de los principales exportadores de trigo, advirtió David Wright, director de operaciones de Save the Children.

Por un lado, porque «del 86 al 87% del trigo del país proviene de Rusia y Ucrania», y por otro, porque la invasión de Ucrania por parte de Moscú ha disparado los precios mundiales más allá de los récords de 2008 que ya habían provocado disturbios por alimentos, prosiguió el experto.

Según la ONU, actualmente uno de cada tres sudaneses ya necesita ayuda humanitaria, en un país donde la inflación se acerca al 260%, la moneda se encuentra en caída libre y el precio del pan se ha multiplicado por diez desde el golpe de Estado militar de octubre que privó al país de cualquier apoyo político o económico internacional.

De la noche a la mañana, el Estado perdió el 40% de sus ingresos: el Banco Mundial suspendió 2 mil millones de dólares en ayudas y Estados Unidos, 700 millones.

Peor aún, Washington, que en 2021 envió al país 300 mil toneladas de trigo, no entregará las 400 mil toneladas prometidas en 2022.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advertía del riesgo de «un huracán de hambrunas» en muchos países, citando en particular a Sudán.

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