Por: Marlene Bernal

El tema de los fertilizantes, se ha vuelto de trascendental importancia en el agro, ya que, al haber escases y aumento de precios, bajaran los rendimientos de los cultivos y como consecuencia peligra el abastecimiento de alimentos a nivel mundial.

Para conocer más de cerca la real situación y saber cuáles serían las alternativas que tiene Ecuador, El PRODUCTOR.COM entrevisto al PhD. Juan Cadillo Benalcázar, quien colaboró en la elaboración del documento “Vulnerabilidad y dependencia internacional de fertilizantes en el Ecuador”, es además Máster en Iniciación a la Investigación en Suelos, Agua y Medio Ambiente por la Universidad Autónoma de Barcelona (España), consultor de la Fao, y fue Decano Encargado del Centro de Prospectiva Estratégica (CEPROEC), Instituto de Altos Estudios Nacionales – Ecuador, entre otros.

PhD. Juan Cadillo Benalcázar
* Máster en Iniciación a la Investigación en Suelos, Agua y Medio Ambiente por la Universidad Autónoma de Barcelona (España)
* Consultor de la Fao
*Fue decano encargado del Centro de Prospectiva Estratégica (CEPROEC)

Usted con otros colegas ha escrito en el 2015 un artículo muy interesante sobre vulnerabilidad y dependencia de los fertilizantes en Ecuador.  Allí se analizó toda la situación en esa época, ¿ha cambiado en algo la situación al llegar el 2022?

En aquel artículo se demostró que el Ecuador tuvo en 2014 una total dependencia a los fertilizantes sintéticos importados. Han pasado aproximadamente ocho años y esa dependencia aún se mantiene. Según la base de datos de la FAOSTAT, hasta el 2019 los fertilizantes sintéticos (nitrogenados, fosfatados y potásicos) utilizados en la agricultura son importados, debido a que no hay una producción nacional de este tipo de insumos. En el artículo también se señaló que esta dependencia genera una vulnerabilidad frente a la subida de los precios. En la actualidad, la reactivación de las actividades económicas que habían sido paralizadas por el COVID-19, el incremento de los precios de los combustibles, el encarecimiento de los fletes, las limitaciones a las exportaciones impuestas por los países productores de fertilizantes, y el conflicto entre Rusia y Ucrania han servido como una tormenta perfecta para evidenciar incrementos en los precios de los fertilizantes que en algunos casos han alcanzado cifras históricas. Para tener una idea de la magnitud, según los datos del BCE, se estima que el precio FOB de urea en enero de 2020 fue de 232 USD/t, mientras, en enero de 2022, el precio fue de 835 USD/t.

¿Por qué es tan difícil para los países latinoamericanos entre ellos Ecuador soltarse del yugo de la dependencia y producir sus propios fertilizantes?

Para responder a esa pregunta se debe entender las fuentes de donde se obtienen los fertilizantes sintéticos y el proceso que se lleva a cabo. Respecto a las fuentes, en el futuro, los fertilizantes fosfatados serán un problema. Esto se debe a que los bajos precios han ocasionado que sean poco valorados y mal utilizados, hecho que está ocasionando problemas ambientales. Sin embargo, aún no hay la tecnología para sintetizarlos, por lo cual se extraen de minas de rocas fosfóricas. Las mayores reservas de fosfatos del mundo están en Marruecos, pero el contexto geopolítico del país y el interés de diversas naciones por acceder a este recurso representa un problema en el futuro. Respecto a los procesos se requiere de insumos y de tecnología que no son baratas. Por ejemplo, para producir urea se utiliza como materia prima el gas y refinerías con capacidad para procesarlas. En el caso de Ecuador, en la actualidad, hay tres refinerías que están operativas, pero no tienen la capacidad tecnológica de llevar a cabo este proceso. Hace un tiempo atrás se planteó la creación de la refinería del Pacífico que tendría esta tecnología, no obstante, el costo bordeaba los 12 mil millones de dólares, es decir, alrededor del 38% del Presupuesto General del Estado en 2021.

¿En costos de producción que porcentaje en aumento de precio representa el fertilizante?

Dentro de los costos de producción, el porcentaje de representatividad de los fertilizantes es bastante variado según el cultivo y el sistema de producción. Por ejemplo, en el arroz, un alimento importante de la dieta ecuatoriana, los precios de los fertilizantes cuando no superan los 28 USD/saco de 50kg el porcentaje oscila entre el 14%-17%. En la actualidad, donde los precios de los fertilizantes se han incrementado entre el 70%-100% la representatividad en los costos de producción del arroz oscila entre el 27%-30%.

¿De Latinoamérica hay algún país autosuficiente que a lo mejor pueda sustituir el mercado ruso?

El país con mayor potencial es Venezuela, esto se debe a sus recursos petrolíferos y la tecnología con las que cuenta su industria petroquímica. Según los datos de la FAOSTAT, producen una mayor cantidad de fertilizantes nitrogenados de los que consume su sector agrícola. Sin embargo, los problemas internos del país han ocasionado que la producción de este tipo de fertilizantes disminuya notablemente, pasando de producir 500 mil toneladas en 2014 —cuando el consumo interno fue de 234 mil toneladas— a 198 mil toneladas en 2019, teniendo un consumo de interno de 142 mil toneladas. Estos datos sugieren que Venezuela en el corto plazo no es una alternativa viable. Respecto al resto de países de Latinoamérica, generalmente producen menos fertilizantes de los que necesitan o no lo producen.

¿La tendencia de los fertilizantes es continuar subiendo de precio de acuerdo con el aumento del precio del petróleo o hay otras alternativas?

Las mejoras en las comunicaciones y en los sistemas de transportes de los últimos tiempos ha forjado una red de interconexiones de comercio entre los países, sin embargo, cuando un nodo importante falla el sistema colapsa. En este sentido, las consecuencias de la pandemia del COVID 19 son un duro golpe a los sistemas productivos y al comercio. Ahora la situación entre Rusia y Ucrania han ocasionado una nueva ruptura en los flujos comerciales de energía y fertilizantes y con ello un notable incremento de los precios. Por ejemplo, al finalizar el mes de febrero el barril de petróleo superó los 100 USD/barril, valores no vistos desde el 2014. Además, las sanciones adoptadas por los Estados Unidos y los países de la Unión Europea contra Rusia no han hecho sino empeorar la situación. Por lo tanto, existe una importante incertidumbre sobre lo que pasará en el futuro con el abastecimiento de fertilizantes. En mi opinión, los flujos comerciales se irán reorganizando y las actuaciones políticas tendrán un rol importante para buscar nuevos proveedores o mayores participaciones de los actuales proveedores, pero esto ocurrirá en el mediano a largo plazo.

Por otro lado, esta situación debe servir para que los gobiernos pongan énfasis en los planes de prospectiva estratégica y entiendan mejor el funcionamiento multidimensional de los sistemas alimentarios. En este sentido, el encarecimiento de los fertilizantes conlleva a un incremento de los precios de producción y repercute en los precios de los alimentos en los consumidores finales. No obstante, si se toma en consideración que Rusia y Ucrania están entre los diez países con mayor producción de trigo del mundo y que están recortando sus exportaciones, esto también reorganizara los flujos comerciales de este alimento; aumentando los precios. De esta manera, la seguridad alimentaria del país también se puede ver afectada. Es preciso recordar que Ecuador también es dependiente del trigo y sus derivados importados.

Venezuela era un buen país productor de Urea y fertilizantes y le vendía a Ecuador, ¿Qué paso que se perdió ese mercado?

Las buenas relaciones que se mantenían en el gobierno del presidente Rafael Correa con el gobierno de Venezuela facilitaron la firma de acuerdos comerciales binacionales para la importación de urea, la cual estaba destinada a apoyar el programa del MAGAP (actualmente MAG) que entregaba urea subsidiada para la producción agrícola. El único comerciante que se conoce que importaba este fertilizante desde Venezuela fue la Unidad Nacional de Almacenamiento – UNA EP. De acuerdo con la información de la aduana, se conoce que las mayores importaciones de urea desde Venezuela se realizaron entre el período 2007 – 2012, siendo este último año donde se importó más de 100 mil toneladas.

Según la información del BCE, durante el periodo 2018-2021, el país no ha realizado ninguna importación de urea desde Venezuela. Además, como se comentó anteriormente la producción de fertilizantes en este país se ha reducido notablemente. Razón por la cual, en estos momentos no podría ser una alternativa para la importación de urea desde ese país. Incluso, existen diversos medios de comunicación que señalan que la entidad productora de fertilizantes no está cumpliendo con la entrega de estos insumos con algunos agricultores locales.

¿Qué alternativas tendría Ecuador y los países latinoamericanos para subsanar la falta de fertilizantes y que no baje la productividad de sus cultivos?

En 2021, el Ecuador importó fertilizantes de Rusia (25%), China (19%), Estonia (12%) y el restante 44% de 45 países. De Rusia se importó un aproximado de 250-300 mil toneladas de fertilizantes, constituido principalmente por fertilizantes nitrogenados (150 mil toneladas) y compuestos (NPK). Debido a la capacidad productiva, China podría ser un socio estratégico para suplir la cantidad y tipo de fertilizantes proporcionados por Rusia. Pero ello dependerá de las habilidades de los políticos para concretar dichas negociaciones.

Una alternativa para compensar el uso de fertilizantes nitrogenados, los cuales serían los que mayormente se vería afectados, es el uso complementario de abonos y enmiendas orgánicas. Por ejemplo, en el Perú ante los reclamos de los agricultores por el incremento de los precios de los fertilizantes, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego repartió fertilizante alternativo proveniente de guano de las islas. En este sentido, se hace indispensable las colaboraciones entre el sector académico, los productores y el Ministerio de Agricultura para la búsqueda de opciones viables y que se adapten a la realidad del país. Asimismo, se debe fomentar un programa de capacitación a los agricultores para un uso correcto de los fertilizantes. Es sabido que las malas prácticas en el uso de fertilizantes y en el manejo del suelo no solo representan una pérdida de dinero sino también problemas de contaminación de las fuentes de agua.

Fuente: El Productor / www.elproductor.com

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