HECHO. Los buses y el transporte pesado son los principales consumidores de diésel.

Hasta diciembre de 2022 se sacará del mercado al diésel 2, que llega a tener más de 7.000 partes por millón de azufre y causa graves daños en la Amazonía.

Ecuador es el sexto país de América Latina con más emisiones de CO2 por habitante, según se detalla en las mediciones hechas por el Banco Mundial (BM). Una de las principales causas de esta situación es la mala calidad de los combustibles, sobre todo del diésel.

En los últimos 20 años este combustible solo ha llegado a cumplir los estándares para tecnologías euro 1 y euro 2. Por eso, la Escuela Politécnica Nacional del Ecuador (EPN) estableció que el país tiene un retraso de más de 20 años en este tema.

En otras palabras, aunque la mejora en la calidad de los combustibles está en el discurso de todos los Gobiernos, nunca se han dado pasos reales para un cambio de timón.

De acuerdo con Roberto Mendoza, economista, una transición en esa vía permitiría la llegada de las mejores tecnologías automotrices. Además, reduciría los costos operativos en el transporte público y de carga pesada.

Genaro Baldeón, presidente ejecutivo de la Asociación de las Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), anunció que actualmente está en marcha un proceso para mejorar la calidad del diésel.

Luego de una reunión con el Ministro de Energía, el dirigente gremial aseguró que se han tomado medidas para que los niveles promedio de azufre no superen las 42 partes por millón, es decir, que se cumplan los estándares euro 4.

“El Gobierno y el sector automotor  vamos a hacer un monitoreo conjunto para asegurarnos que se cumpla. Creemos que sí hay un esfuerzo que se viene dando. Además, hay inversiones programadas en los procesos de refinación para mejorar el diésel”, puntualizó.

Esta es una medida efectiva para que modelos más avanzados de vehículos ingresen al país. Eso significa menos niveles de contaminación e incluso más asequibles para los ciudadanos y las empresas.

Así, se puede contrarrestar los efectos adversos de la inflación y los cuellos de botella a nivel global, los cuales han provocado que los autos importados lleguen a los puertos ecuatorianos con más del 10% de encarecimiento en sus precios.

Adiós al Diésel 2

En la misma reunión entre la industria automotriz y el Gobierno, el Ministro de Energía ratificó que el Diésel 2, que hoy se distribuye en la zona de influencia de la refinería de Shushufindi en la Amazonía ecuatoriana, dejará de comercializarse.

Este diésel es de pésima calidad. Oswaldo Erazo, secretario ejecutivo de la Cámara Nacional de Derivados de Petróleo (Camddepe), explicó que es una buena noticia que este combustible deje de venderse, aunque la medida debió tomarse hace años.

El diésel 2 llega a tener más de 7.000 partes por millón de azufre, por lo que es altamente contaminante. Los estándares internacionales, donde lo que predomina son las tecnologías euro 5 y euro 6, y que avanzan en la implementación de euro 7, no trabajan con más de 10 partes por millón de azufre.

De acuerdo con Baldeón, en la región Amazónica, a causa del pésimo combustible, es donde se registran las dificultades más serias con los motores, e incluso pérdidas totales de vehículos que en la mayoría de los casos son herramientas de trabajo.

La salida del mercado del diésel 2 se concretará en diciembre de 2022.

Actualización de normativa

Otro punto pendiente es la actualización de la normativa de calidad para los combustibles. Incluso en el Gobierno de Lenín Moreno se ordenó esa actualización en un decreto, pero nunca se concretó.

Baldeón comentó que ya se ha establecido un plazo para dar ese paso. “Hay una expectativa favorable, y existe el compromiso de convocar este mes de octubre al Comité Técnico del INEN, para actualizar los estándares de calidad del diésel a nivel nacional. Esto para llegar al euro 4 este año y a partir de 2023 apuntar a llegar a una calidad del diésel apto para tecnologías euro 5”, afirmó.

Todas estas medidas, según Alicia Ruiz, economista e investigadora en temas de eficiencia productiva, podría generar ahorros en el sector productivo, y en el bolsillo de los ciudadanos, de entre $200 millones y $300 millones. Esto solo por la reducción de problemas mecánicos e incluso menos gastos sanitarios por enfermedades relacionadas con la contaminación.  (JS)

El mayor escollo es la focalización del subsidio

En promedio, durante 2022, cada mes se gastó más de $130 millones solo en el subsidio al diésel. Eso representa más del 55% de todo el dinero destinado a tener combustibles a bajo precio.

Este esquema de subsidios ha sido precisamente la principal traba para que se mejore la calidad de las gasolinas. Por eso, a la par de los pasos que se dan para tener un mejor diésel, no se puede descuidar la focalización.

Actualmente, el diésel premium, que es que el se quedará en el mercado, tiene un subsidio de $2,27 por galón

“Es fundamental focalizar. Eso se debía hacer en el primer día de Gobierno. El problema es que todavía siguen buscando la solución perfecta. Que sea un sistema tecnológico con lectores de placas, los cuales identifican el consumo. Y que se determine un precio hasta cierto volumen y otro a partir de otro volumen. Una cosa maravillosa que tecnológicamente es posible hacer, pero toma tiempo. Eso hace que políticamente sea inviable”, dijo Alberto Acosta Burneo, economista y Editor de Análisis Semanal.

En este sentido, una opción rápida de focalización podría ser:

1.- Fijar un precio base para el diésel de, por ejemplo, $1.8 por galón (vigente desde el 28 de junio de 2022)

2.- Determinar el consumo promedio del transporte urbano y pesado. Es decir, cuántos galones consumen en promedio al mes.

3.- Calcular mes a mes cuál es el precio de mercado y compararlo con el precio base. Con base en la diferencia entre esos precios se calcula el valor a subsidiar.

4.- Mes a mes se les deposita en una tarjeta que les sirva para retirar la plata de un cajero o para pagar en una estación de servicio.

Para este tipo de medidas se necesita un adecuado registro de todos los transportistas urbanos e interprovinciales y también los de carga. Para eso, se puede cruzar información de las bases de datos del Servicio de Rentas Internas (SRI), Ministerio de Transporte y Agencia Nacional de Tránsito.

Primer cargamento de súper de 95 octanos está próximo a llegar

Durante septiembre de 2022 está prevista la llegada del primer embarque con nafta de 95 octanos. Desde octubre, esta nafta reemplazará a la súper que se comercializa en el mercado ecuatoriano.

La nueva gasolina, que es de mayor calidad, servirá para los vehículos de última tecnología, que tienen mejores motores y condiciones técnicas.

Esto permitirá promover la introducción de nuevas tecnologías, de última generación en combustión, para el consumidor ecuatoriano.

La súper de 95 octanos es la segunda pata de la estrategia de mejora de los combustibles. La primera fue el lanzamiento del plan piloto para la venta de la Ecoplús 89 en Guayas, Esmeraldas y Los Ríos.

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