Foto cortesía/Por Marlene Bernal

“Las partes claves de la cadena de valor mundial del banano mostraron un frente unido en Madrid y reafirman su compromiso con la responsabilidad compartida en un momento histórico para la industria”.

Reunidos en una conferencia celebrada durante el evento internacional Fruit Attraction en Madrid, destacados actores políticos y económicos, incluidos embajadores de América Latina, representantes de la industria bananera, minoristas europeos y un miembro del Gabinete de Agricultura de la Comisión Europea, reiteraron su compromiso de trabajar juntos para incorporar aún más el concepto crítico de responsabilidad compartida en la cadena de valor mundial del banano.

Andreas Schneider, miembro del Gabinete de Agricultura y Desarrollo Rural, indico que conseguir alimentos nutritivos y de alta calidad para mantener la seguridad alimentaria es el núcleo de la estrategia europea “De la granja a la mesa”. Anotando que la sostenibilidad de nuestros sistemas alimentarios no puede lograrla la Unión Europea por sí sola. «La Unión Europea tiene todo el interés de trabajar cada vez más cerca de los países latinoamericanos en las acciones Farm to Fork y fomentar un diálogo sólido entre todas las partes interesadas. Juntos, podemos lograr grandes recompensas en áreas como la investigación y la innovación» dijo.

Bajo el paraguas del Foro Mundial Bananero (una plataforma afiliada a la FAO), las partes interesadas acordaron que ahora era muy necesaria una mayor colaboración con todas las partes interesadas para lograr resultados tangibles y mejorar la sostenibilidad de la industria.

Por su parte, José Antonio Hidalgo, Coordinador del Clúster Bananero de Ecuador y director ejecutivo de AEBE, al comentar sobre las relaciones con los minoristas europeos, dijo: “Hemos visto a destacados minoristas europeos hacer declaraciones prometedoras tras la introducción del concepto de responsabilidad compartida a principios de este año. Sin embargo, creemos que es hora de que la industria minorista europea actúe en consecuencia y traduzca estos compromisos en pasos concretos para que todos podamos avanzar hacia una mayor sostenibilidad, no solo para nuestros productores y para las comunidades locales que dependen del sector bananero, sino también a nuestros consumidores europeos” recalcó.

La aplicación de un «precio justo» se abordó como una forma eficiente de mantener una mayor innovación y cumplir con los estándares de vida mínimos en las plantaciones, aunque esto aún debe ser ejecutado por los minoristas europeos.

Marike de Peña, exvicepresidenta de la Junta de Comercio Justo de Fairtrade International, anoto que las metodologías comprobadas, como la metodología de Comercio Justo, ya ayudan a hacer cumplir el umbral del precio justo. “El sector bananero está fuertemente comprometido a enfrentar los desafíos ambientales, sociales y económicos. Pero lo que necesitamos, desde el otro lado de la mesa, es una fuerte señal de compromiso de que habrá un acuerdo, y la aplicación, para una política sólida de precios justos en todos los ámbitos” recalcó.

Víctor Prada, secretario del Foro Mundial Bananero, hablo sobre las consecuencias que tendría el sector bananero el incumplimiento del requisito del precio justo:
“El desafío sostenible no puede ser asumido únicamente por los productores y exportadores locales de banano. La industria minorista europea tiene muchas herramientas a su disposición para hacer posible la sostenibilidad, a través de esquemas de certificación, y condiciones justas de compra de bananas. Es responsabilidad de todos acatar los nuevos lineamientos de responsabilidad empresarial para hacer de la industria bananera un sector más sustentable y ético”.

Julio Mérida, director ejecutivo de APIB (Guatemala) indicó que «La responsabilidad compartida debe convertirse en la piedra angular de una cadena de valor sostenible y viable del banano en el siglo XXI y más allá. Las exigencias y regulaciones cada vez mayores han puesto todas las cargas directamente sobre los hombros de los productores y han puesto un freno a la innovación y el crecimiento. Mientras nos encontramos en una encrucijada, debemos aprovechar la oportunidad para conciliar el compromiso necesario para dignificar el trabajo de millones de mujeres y hombres en América Latina y hacer del sector bananero una industria creciente y sostenible».

Emerson Aguirre, Presidente Ejecutivo de Augura (Colombia) indicó que “Hoy es un día muy importante para nosotros porque estamos todos -trabajadores, productores, sindicatos, asociaciones profesionales- reunidos aquí para luchar por un precio justo para nuestros productos. Queremos asumir la responsabilidad de cumplir con el ‘de la granja a la mesa’ de la UE “, pero esto abre un nuevo conjunto de desafíos económicos y ambientales: al mismo tiempo, nos enfrentamos a costos crecientes debido al conflicto de Ucrania. Necesitamos encontrar un compromiso con la UE para lograr los nuevos estándares de sostenibilidad. El precio justo debe hacer frente a todos estos desafíos”, arguyó.

Hilario Pelligrini, presidente de Adobanano (República Dominicana) explicó que la situación en República Dominicana es que es un “nicho orgánico” en un mundo convencional.

“Por lo tanto, consideramos que nuestra responsabilidad consiste en tratar de marcar la diferencia proporcionando mejores productos, pero nos enfrentamos a una mayor presión por parte de la industria minorista. El mercado debe tener en cuenta las realidades de la producción de banano a pequeña escala, de lo contrario, una parte entera de nuestras economías se derrumbará. En lugar de centrarnos en las responsabilidades de los productores, deberíamos analizar la responsabilidad del mercado», dijo.

Richard Salazar, director ejecutivo de Acorbanec (Ecuador) argumento “Hemos sido testigos de una devaluación constante de nuestras frutas durante el último año. El mundo ha cambiado desde el COVID, pero nuestro sector nunca paró. Continuamos alimentando al mundo a pesar de la inflación, el aumento de los costos y el aumento de las desafiantes condiciones de producción y envío. Ahora, en 2022, mientras enfrentamos las consecuencias del conflicto ucraniano, la sostenibilidad de nuestra industria está en peligro. Reconocemos que debemos trabajar junto con la Unión Europea, que establece las reglas, para lograr estándares sostenibles, pero esto no puede tener éxito si no se nos paga un precio justo por nuestros productos”.

José Francisco Zúñiga, presidente de Asbama (Colombia) apunto que “Durante cinco años seguidos, el precio del banano no ha aumentado. Durante los últimos tres años, tuvimos que lidiar con la llegada del fusarium a nuestras plantaciones, seguida de la pandemia y ahora la guerra de Ucrania. Somos un sector resiliente, dispuesto a asumir cualquier reto, pero no podemos seguir adelante si no recibimos un reconocimiento por nuestro trabajo a un precio justo. Hay que garantizar el precio justo porque lo determina todo. No puede haber una política verde en nuestros agricultores están en rojo, expresó.

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