La industria del calzado es una de las que fue excluida del acuerdo que Ecuador terminó de negociar con China. Junto con el sector textil, el de la línea blanca, el metalmecánico y del acero; suman más de 800 productos que quedaron protegidos.

El acuerdo comercial que Ecuador y China firmarán este año tras culminar las negociaciones técnicas no solo es de apertura comercial, también de protección a sectores sensibles que expusieron sus posturas al equipo negociador ecuatoriano durante los diez meses que duraron las conversaciones.

Al respecto, Julio José Prado, ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, reveló que alrededor de 800 productos sensibles fueron excluidos del acuerdo con el gigante asiático para proteger a la industria nacional.

“Consideramos, en conjunto con los sectores productivos locales, que son productos muy sensibles, hay varias partidas, más de 400 partidas relacionadas con el sector textilero que han sido preservadas para que no se vean afectadas directamente por la competencia con el arancel cero de China, entonces no se van a topar”, mencionó Prado en una entrevista radial, y añadió que también se protegió a los sectores de la metalmecánica, del acero, de la cerámica y de la industria blanca.

Especificó que los 800 productos excluidos representan el 10 % del arancel nacional.

El ministro destacó que en el acuerdo Ecuador protege a sus industrias y no la abren directamente para la competencia con aranceles cero, pero al mismo tiempo se bajarán los costos de importación de insumos que se requieren para la fabricación de los productos ecuatorianos, muchos de los cuales integran los sectores excluidos.

Prado reveló además que se mejoraron los mecanismos de defensa comercial del Ecuador.

“Vamos a formalizar muchos de los procesos de reclamos que podemos tener cuando hay productos que vienen con evidente subfacturación, también nos reservamos el derecho de poder poner, esto dice claramente el acuerdo, medidas de salvaguardas compensatorias si es que hay algún producto que de forma puntual, coyuntural, llega a afectar la balanza comercial ecuatoriana”, destacó el funcionario.

Por otro lado, Daniel Legarda, viceministro de Comercio Exterior, reveló que el acuerdo también contiene canastas de desgravación a largo plazo para los sectores de sensibilidad media.

“Se precautela las sensibilidades con exclusiones de los productos altamente sensibles y con plazos sumamente largos, de largo ajuste de 10 y 20 años para los sectores con sensibilidad media”, indicó Legarda, quien aseguró que las exclusiones y las desgravaciones a largo plazo fueron bien recibidas por los sectores productivos ecuatorianos.

Uno de estos sectores es el textil. Javier Díaz, director ejecutivo de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador (AITE), quien estuvo presente de manera virtual en una reunión entre Prado y más de 50 gremios privados que forman parte del Cuarto Adjunto, recalcó que los sectores productivos desarrollaron un trabajo muy cercano y al detalle con el Jefe Negociador de Ecuador desde que arrancó formalmente el proceso hace diez meses.

Díaz reveló que al inicio del proceso, conceptualmente, lo más preocupante era negociar con un país que tiene prácticas comerciales, laborales y productivas observadas por el mundo entero. Luego, en lo específico, les preocupaba la desgravación arancelaria en los productos donde existe producción nacional, que fue precisamente lo que se solicitó al Gobierno que se defendiera desde el inicio del proceso, y que se traduce en exclusiones y canastas de desgravación largas.

“Hemos trabajado subpartida por subpartida, en un universo cercano a las 1000. Dentro de todo lo sensible de este proceso para nuestro sector, el Gobierno entendió que debía defender al máximo la actividad textil y confección”, sostuvo Díaz, quien aseguró que en el 2022 los textiles de procedencia china llegaron a tener casi el 80 % del volumen total de importaciones de productos textiles registrados.

Sin embargo, pese a los resultados de las negociaciones, Díaz indicó que están a la espera de revisar la información oficial, es decir, el texto íntegro del acuerdo, para corroborar que todo lo indicado en relación a las exclusiones y canastas de desgravación a largo plazo esté en orden, lo cual podría demorar entre dos y tres semanas más.

El calzado es otro de los sectores protegidos. Lilia Villavicencio, ex directora ejecutiva de la Cámara Nacional del Calzado (Caltu), quien participó como delegada del sector, indicó que se presentó una propuesta por la sensibilidad para que algunas partidas queden excluidas y con ello se proteja la industria del calzado.

“En las mesas de diálogo el Equipo Negociador recibió nuestra posición y ayudó para que efectivamente se mantenga así, de tal forma que los fabricantes con respecto del tema conozcan que se trabajó y protegió por la sensibilidad”, destacó la ex dirigente que ahora es prefecta de la provincia de Tungurahua.

Potencial sin exportar de Ecuador hacia China es de $ 3.100 millones.

Mientras, el empresariado en general saca un buen balance de las negociaciones. Miguel Ángel González, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), califica como positivos los resultados y señaló que se ha logrado un acuerdo balanceado, en el que se permite que prácticamente toda la oferta exportable ecuatoriana ingrese al mercado chino con aranceles reducidos.

Respecto a las exclusiones de productos que poseen una alta sensibilidad por parte de la industria ecuatoriana, y los amplios plazos de desgravación para varios otros productos sensibles, González aseguró que “se ha negociado pensando en la industria local”.

“Esto es fruto del trabajo conjunto entre el equipo negociador y el sector empresarial, que participó ayudando a que la negociación se concrete en el menor tiempo y en los mejores términos posibles. Esto se hizo a través del llamado Cuarto Adjunto, liderado por el Comité Empresarial Ecuatoriano. Durante el proceso se evidenció la madurez de los diversos sectores productivos, que trabajaron en base a una visión país”, sostuvo el titular del CCE, quien aseguró que el acuerdo comercial representaría un impulso significativo para las exportaciones ecuatorianas. Añadió que según International Trade Center, Ecuador tiene un potencial sin exportar hacia China de $ 3.100 millones.

González analizó el impacto que un acuerdo con China ha tenido en otros países de la región. Indicó, por ejemplo, que Chile y Perú representan el 22 % y 9 % respectivamente de las exportaciones de América Latina y el Caribe hacia China, mientras que Ecuador representa menos del 4 %.

Adicionalmente, el 34 % de la inversión proveniente de China destinada a la región es enviada hacia estos dos países. “El acuerdo comercial con China nos permitirá tener mayor inversión, además de impulsar el comercio entre ambos países”, manifestó el dirigente empresarial. (I)

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