Zona núcleo del Chocó Andino, dentro de una concesión minera, en Nanegalito. - Foto: Evelyn Tapia/PRIMICIAS

En las elecciones extraordinarias del 20 de agosto de 2023, los quiteños recibirán una papeleta adicional para decidir si quieren prohibir la minería en el Chocó Andino, una reserva de alta biodiversidad del país.

Es una papeleta bicolor (rosada y morada) que solo será distribuida a 2,01 millones de votantes en el cantón Quito.

A continuación, lea cinco claves sobre lo que implica esta consulta popular:

  1. ¿Quiénes votan?

La consulta popular se desarrollará solo en el cantón Quito, por lo que 2,01 millones de quiteños empadronados podrán votar.

El cantón está compuesto por 65 parroquias urbanas y rurales. Entre ellas están las seis de la Mancomunidad del Chocó Andino.

Esto quiere decir que las personas que estén empadronadas en cantones vecinos, como Rumiñahui o Mejía, no podrán votar en esta consulta.

2. ¿Cuál es la pregunta?

Son cuatro preguntas, en las que los ciudadanos deberán responder “Sí” o “No”.

La primera pregunta es: ¿Está usted de acuerdo con prohibir la explotación de minería metálica artesanal dentro del Área de Importancia Ecológica, Cultural y de Desarrollo Productivo Sostenible conformada por los territorios de las parroquias de Nono, Calacalí, Nanegal, Nanegalito, Gualea y Pacto, que conforman la Mancomunidad del Chocó Andino.

Las otras tres preguntas consultan sobre la prohibición de la minería pequeña, mediana y a gran escala en esa zona.

3. ¿Qué es el Chocó Andino?

Árbol de ficus en el Chocó Andino, junio de 2023. Evelyn Tapia/PRIMICIAS

El Chocó Andino, una reserva de la biosfera situada dentro del área metropolitana de Quito y considerada como “un paraíso” por sus lugareños.

Son 124.296 hectáreas de bosque húmedo, por donde transitan 66 osos de anteojos que se han monitoreado en Pichincha. Se trata de la única especie de este mamífero que habita en los Andes y que está en peligro de extinción.

Los colectivos ambientalista dicen que la minería dañará de manera irreversible el bosque del Chocó Andino, cuyas cuencas proveen de agua a los barrios del noroccidente de Quito.

Entre ellos están: San Carlos, Pisulí, Calderón, La Roldós, El Bosque y La Concepción.

4. ¿Qué pasa con la minería?

Según el catastro minero del Ministerio de Energía, hay 12 concesiones mineras de pequeña, mediana y gran escala vigentes en el Chocó Andino, que ocupan 10.780 hectáreas.

De estas, ninguna concesión está en fase explotación, todas están en exploración. Y hay otras seis concesiones en trámite, que abarcan unas 17.000 hectáreas.

Lo anterior representa un 22 % de las 124.296 hectáreas de la Mancomunidad del Chocó Andino.

Las concesiones mineras que ya fueron adjudicadas seguirán con su actividad aun si gana el Sí y se prohíbe la actividad, pues la consulta no es retroactiva.

Pero sí frenarán la ampliación de la frontera minera en la zona, en especial para aquellas concesiones que están en trámite.

5. ¿Y las actividades productivas?

Una parte de los lugareños de la Mancomunidad del Chocó Andino teme que la minería termine impactando a actividades productivas que han comenzado a crecer gracias a las certificaciones orgánicas.

Por ejemplo, en Pacto y en Nanegalito existen asociaciones de productores de panela orgánica que se exporta a Europa. También hay temor de que la minería dañe el paisaje de la zona, causando un efecto irreversible para los proyectos de ecoturismo.

Por otro lado, los promineros dicen que frenar la minería causaría un impacto negativo para la creación de nuevos empleos en la zona.

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