Según los empresarios, tomar medidas alternativas ante los apagones también generan gastos adicionales.

Con el aporte de energía que se espera desde Colombia (450 MW) y Perú (50 MW) el Ejecutivo espera ir mitigando los apagones que iniciaron el jueves pasado en Ecuador. Sin embargo, el cómo ingresará la energía y desde cuándo se empezarán a sentir los efectos esta por verse, hay que esperar. Hasta que esto se concrete el sector productivo anticipa decenas de millones de dólares en pérdidas si los cortes de electricidad se mantiene como hasta el sábado pasado, el domingo no hubo racionamientos, pero se anunció que se reanudarían este lunes 30 de octubre.

Además de las afectaciones económicas, los empresarios también expresan su preocupación por la inseguridad. Indican que no contar con energía eléctrica en el país entre tres y cuatro horas al día por más de un mes equivale a un paro nacional de dos semanas. Los apagones fueron dispuestos por el Ministerio de Energía y Minas de cuatro horas para la Sierra y la Amazonía, y tres para la Costa, todo esto con el objetivo de precautelar el sistema y evitar un colapso eléctrico.

Para poner en perspectiva sobre el impacto económico en el sector camaronero, la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) indicó que solo en uno de los eslabones críticos de la cadena, las plantas de procesamiento, al verse obligadas a parar sus operaciones las estimaciones en pérdidas apuntan a más de $ 3 millones diarios.

De acuerdo con el presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, Miguel Ángel González, los sectores más productivos de la economía, el industrial y el comercial, demandan el 56 % del consumo eléctrico en el Ecuador, por lo que los apagones afectan directamente a las turbinas de la economía. “Más allá de las pérdidas económicas, los apagones dejan a los ecuatorianos y a los comercios a la merced de la inseguridad y de las extorsiones”, comentó.

El presidente ejecutivo de la CNA, José Antonio Camposano, dijo que el sector camaronero es altamente demandante de energía en la cadena productiva. “Hay que recordar que la fabricación de alimentos balanceados es un proceso industrial que trabaja 24/7, el momento en que a nosotros se nos restringe el acceso de energía, debemos producir en menor volumen porque tenemos horarios restringidos, eso significa menor alimento disponible para las 230.000 hectáreas de producción camaronera que tiene el país”, explicó.

Camposano indicó que así como hay producción de alimentos, hay una cadena industrial de procesamiento del camarón, pues enfatizó que es un producto que se procesa, se congela y se despacha y toda ese eslabón también trabaja 24/7, por lo que las pérdidas que se registrarán a partir del día de los cortes se contabilizarán en decenas de millones de dólares.

“En un mes, el sector camaronero habrá perdido $ 150 millones en exportaciones y en producción interna de diversos insumos, así como el riesgo de pérdida de camarón sembrado en piscinas que usan sistemas de bombeo y aireación eléctricos”, dijo Camposano.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil, Francisco Jarrín, comentó que este racionamiento genera importantes preocupaciones por varias razones, entre ellas, el menor nivel de actividad productiva y ventas que se ha dado durante este año, y que se agravaría justamente en meses en los que existen oportunidades de recuperación como lo son noviembre y diciembre.

González, que también es presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, afirmó que aún no hay claridad de a cuánto podrían ascender las pérdidas, puesto que se desconoce hasta cuándo durarán. Sin embargo, dijo que es inequívoco que esto es un golpe importante para el país. “Que el Ecuador se quede sin electricidad entre 3 y 4 horas diarias por más de 1 mes es el equivalente a un paro nacional de medio mes. En la coyuntura económica actual no podemos darnos el lujo de trabajar a medio tiempo”, aseguró González.

Camposano indicó que pese a que puede haber empresas que tengan un plan b con el que podrán operar algunas horas, se debe considerar que aquello también implica otros costos, trabajar parcialmente y no poder mantener la producción al 100 % de las capacidades, por lo que genera riesgo de pérdidas.

“Lamentablemente no hay medidas que se puedan tomar. Usted puede decir yo compro generadores, no alcanza para lo que se requiere, no son equipos que se compra y ya mañana están instalados como comprarle una batería nueva a un vehículo”, sostuvo Camposano, que también es presidente del directorio de la Corporación de Gremios de Exportadores del Ecuador (Cordex).

En tanto, Jarrín comentó que para el sector industrial existen pocas opciones para cubrir la demanda de energía eléctrica y que además implican mayores costos versus a la energía eléctrica obtenida de la red pública.

Camposano cuestionó que se haya negado que existía un problema con la electricidad. “Lo peor de todo es que esto se negó, este fue un asunto que se negó, primero se dijo que no, que eso estaba lejos, que eso no iba a pasar. Luego se dijo es que parece que si viene, pero no necesariamente, eso encima se agrava porque en lugar de tener un flujo transparente de información, ir monitoreando mes a mes, semana semana, ir advirtiendo, en el sector empresarial tenemos una serie de preocupación”, enfatizó.

Asimismo, indicó que “esta crisis requiere de acciones urgentes, pero también de determinar a los responsables de la negligencia que nos ha puesto en esta situación para que sean debidamente sancionados”. Mientras, el sector productivo queda expectante a conocer esta semana los detalles de cómo se irían atenuando los recortes de energía hasta reducirlos al mínimo o casi eliminarlos, como proyectó el presidnete Guillermo Lasso el pasado domingo a su llegada a Guayaquil desde Bogotá. (I)

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí