“Nuestro objetivo para Fruit Logistica es mostrar a los clientes actuales y a los potenciales los progresos del año pasado y compartir las expectativas para el próximo año. Estas innovaciones suelen ser el valor añadido a nuestros productos. Por ejemplo, para la próxima Fruit Logistica, podemos afirmar con orgullo que todas nuestras uvas tienen una huella de carbono neta cero”, asegura Arnaldo Eijsink, presidente de Grupo JD”.
Grupo JD es un grupo brasileño centrado en el agronegocio y está formado por tres compañías: São Marcelo, explotación ganadera; la comercializadora Bravis y la mayor productora de uvas de Brasil, que es Labrunier. “Nuestra comercializadora Bravis abastece a nuestros clientes frutas distintas de las uvas, como melones, Nardocott, Murcot, naranjas y limones. Labrunier es nuestra compañía de uvas, que solo suministra su propia producción, tanto nacional como internacionalmente”.
“Además de las variedades estándares con semillas y sin semillas ofrecidas por Labrunier, como Thompson, Crimson y Red Globe, también se nos reconoce por nuestro fuerte desarrollo de nuevas variedades. Este ha sido nuestro foco de atención en los últimos seis años. Durante este periodo, ya hemos convertido aproximadamente 600 hectáreas de nuestra superficie total a nuevas variedades. Comenzamos invirtiendo en una parcela de prueba de 4 hectáreas con variedades de los obtentores más importantes del mundo. Ya se han probado 136 variedades, pero solo tras la aprobación de nuestros clientes y del equipo técnico producimos estas variedades a escala comercial”.
“Cada nueva variedad aporta una combinación de ventajas en comparación con las variedades habituales. En primer lugar, deben tener calidad de consumo y, después, un equilibrio entre forma, resistencia, textura crujiente, color y productividad. Por ejemplo, la Cotton Candy está llamando mucho la atención porque sabe a algodón de azúcar [que es lo que significa su nombre]. Otro caso es la Sweet Sapphire, negra y sin semillas, con un sabor exótico y una forma alargada. Las características naturales de las variedades se traducen en menos trabajo en los campos, y su resistencia a varias enfermedades y condiciones meteorológicas nos permiten usar una cantidad considerablemente menor de productos químicos”.