Ecuador impulsa el proyecto “Plataforma habilitante para la incorporación al esquema de compensación de carbono, incluyendo un sistema digital de Medición, Reporte y Verificación (MRV)”, una iniciativa orientada a incorporar al sector arrocero a mecanismos de compensación de carbono y fortalecer la sostenibilidad de la producción.
El proyecto tendrá alcance nacional y se enfocará en las principales zonas productoras de arroz del país. Cuenta con una inversión de 113.000 dólares y se ejecutará entre septiembre de 2025 y junio de 2027.
La propuesta plantea una hoja de ruta para fortalecer la sostenibilidad del sector, mediante la adopción de prácticas agrícolas más eficientes y resilientes, apoyadas en un sistema digital de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV). Este sistema permitirá medir y gestionar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al cultivo de arroz, especialmente metano (CH?) generado en sistemas de cultivo inundados.
El proyecto se desarrolla a nivel regional en cinco países de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y Uruguay, lo que permitirá el intercambio de experiencias y enfoques técnicos entre los países participantes.
En Ecuador, la iniciativa es implementada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, en coordinación con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Ecuador y el Ministerio del Ambiente y Energía de Ecuador, además de organizaciones de productores y actores del sector arrocero.
Durante un conversatorio sobre el proyecto, Patricio Espín, especialista en Agricultura, Bienestar Rural y Territorios del IICA Ecuador, señaló que si se logran implementar mecanismos de compensación por la adopción de prácticas agrícolas sostenibles, los productores podrían contar con una alternativa que contribuya a mejorar su rentabilidad y bienestar familiar.
Por su parte, Natalia Rumazo, directora de Riesgos y Aseguramiento Agropecuario del MAGP, indicó que esta iniciativa se enmarca en el Eje 5 de la Política Agropecuaria “Manos para el Campo 2025-2034”, enfocado en sostenibilidad ambiental y adaptación al cambio climático.
El proyecto también contempla la realización de mesas de trabajo temáticas con productores, academia, autoridades y especialistas del sector agrícola y ambiental, con el objetivo de construir herramientas que faciliten la participación de los productores en los mercados de carbono y recoger las necesidades de los pequeños agricultores para su incorporación en la toma de decisiones.










