Desde 2020, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF-Ecuador) ha liderado el proyecto “Amazonía Indígena: Derechos y Recursos” (AIRR), una iniciativa esencial para fortalecer los derechos y recursos de las comunidades indígenas de la Amazonía ecuatoriana. Este esfuerzo se llevó a cabo en colaboración con la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (CONFENIAE), NESsT, y con el respaldo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Objetivos y logros
El proyecto AIRR se enfocó en mejorar la participación de los pueblos indígenas en el desarrollo económico sostenible de la Amazonía, contribuyendo a la conservación de más de 30.000 hectáreas de bosques. Este mes, el proyecto llegó a su fin en Ecuador, Perú, Colombia y Brasil, destacando numerosos logros durante el evento de clausura en Quito.
Principales logros:
Desarrollo de capacidades: Se ofreció asistencia técnica especializada a varias comunidades y emprendimientos, incluyendo protocolos para reducir riesgos sociales y ambientales, fortalecimiento de áreas económicas y de desarrollo comunitario, y la implementación de la segunda edición del Programa de Paralegales liderado por la CONFENIAE.
Crecimiento económico: Hasta el primer trimestre de 2024, seis emprendimientos indígenas amazónicos en Orellana y Sucumbíos experimentaron un crecimiento del 180% en sus ventas en comparación con 2020. Además, estos emprendimientos aseguraron más de $117,000 en fondos adicionales.
Capacitación: 139 socios fueron capacitados en administración, contabilidad, finanzas y marketing, mejorando su capacidad para gestionar y ofrecer productos y servicios.
Voces del proyecto
Cristina García, coordinadora de AIRR en WWF Ecuador, resaltó la importancia de trabajar con diversos actores, mencionando: “La CONFENIAE ha sido un socio estratégico fundamental, participando activamente en la toma de decisiones conjuntas y enriqueciendo nuestra visión del territorio”.
María José Andrade, dirigente de la CONFENIAE, destacó: “Hablar de economía indígena es nuevo para la organización, y este proyecto es una semilla que debe ser constantemente alimentada”.
Magdalena Kenamá, socia de Arte Suku, compartió: “Gracias a los proyectos AIRR pudimos mejorar la calidad de nuestras artesanías y ahora explicamos lo que producimos, buscando que nuestras artesanías sean conocidas internacionalmente”.
Futuro y sostenibilidad
Tarsicio Granizo, director de WWF Ecuador, subrayó que el cierre del proyecto marca un punto de partida para seguir adelante con iniciativas donde la voz y el liderazgo de los pueblos indígenas sean fundamentales en la toma de decisiones sobre proyectos de conservación en la Amazonía. “Se han sentado las bases para un futuro más equitativo y sostenible para todas las comunidades involucradas”, concluyó.







