La FAO Insta a una transformación radical en los sistemas agroalimentarios globales durante la cumbre del APEC en Lima

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El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), QU Dongyu, ha hecho un llamado a una transformación radical en la manera en que producimos, procesamos, comercializamos y consumimos alimentos, con el objetivo de reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos y avanzar hacia la implementación de energías limpias en los sistemas agroalimentarios globales.

En su intervención en la Sesión Ministerial de la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), celebrada en Lima, QU subrayó la necesidad urgente de un cambio de enfoque para abordar estos problemas. Según indicó, el valor global de los alimentos perdidos entre la cosecha y la venta al por menor asciende a 400.000 millones de dólares anuales, lo que implica el uso de 1.400 millones de hectáreas de tierras de cultivo y pastos, así como 250 kilómetros cúbicos de agua, recursos que se desperdician en la producción de alimentos que nunca llegan al consumidor.

En la región Asia-Pacífico, donde el 18,1% de la población no puede permitirse una dieta saludable, QU resaltó que las soluciones deben enfocarse en los puntos críticos de la pérdida de alimentos a lo largo de toda la cadena de valor. La FAO ha desarrollado herramientas como el Índice de Pérdida de Alimentos y la App de Pérdida de Alimentos, que buscan empoderar a los gobiernos y a la industria con datos para tomar decisiones informadas y reducir este fenómeno.

El Director General afirmó que reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos no solo contribuiría a un entorno más saludable, sino también a una mejor nutrición y a mejorar los ingresos de los productores de alimentos. “Es fundamental mejorar la producción a lo largo de toda la cadena de valor, desde la cosecha hasta el consumo final”, señaló QU.

Transición Energética Justa

En el contexto de la transición energética global, QU también abordó la necesidad de avanzar hacia fuentes de energía limpias y accesibles para todos los sectores de la sociedad, especialmente en el ámbito agroalimentario. Según datos de la FAO, la producción, distribución y consumo de alimentos representan alrededor del 30% de toda la energía utilizada a nivel mundial, y son responsables de más de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero en los sistemas agroalimentarios.

En este sentido, QU destacó que la falta de sistemas de refrigeración adecuados es una de las principales causas de la pérdida de alimentos, estimándose que 526 millones de toneladas de alimentos se pierden cada año debido a esta deficiencia. Esta pérdida tiene un doble impacto: la pérdida de alimentos que podrían haber aliviado la creciente inseguridad alimentaria y la emisión innecesaria de gases de efecto invernadero.

Soluciones Innovadoras y Energía Limpia

En cuanto a las soluciones a largo plazo, QU subrayó que para lograr las emisiones netas cero para 2050, las inversiones en energías limpias deben triplicarse hasta alcanzar los 4 billones de dólares anuales para 2030. Además, insistió en la necesidad de integrar estas soluciones de manera más efectiva en las políticas nacionales y en las Contribuciones Nacionales Determinadas de cada país.

La FAO ha venido trabajando durante los últimos veinte años para facilitar el acceso de los agricultores a fuentes de energía sostenible, clave para la transformación de los sistemas agroalimentarios hacia una mayor eficiencia, resiliencia y sostenibilidad. QU concluyó su intervención reafirmando el compromiso de la FAO con su visión de lograr las Cuatro Mejoras: mejor producción, mejor nutrición, un medio ambiente más saludable y una vida mejor para todos, sin dejar a nadie atrás.

El llamado a la acción de la FAO fue claro: reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, promover la transición hacia una energía limpia y apoyar a los agricultores con soluciones innovadoras son pasos fundamentales para garantizar un futuro alimentario más justo y sostenible para la creciente población mundial.

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