Con el fin de proteger la producción porcina del país y prevenir brotes de Peste Porcina Clásica (PPC), el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) realizó una jornada de control sanitario y vigilancia epidemiológica activa en el municipio de Sabanagrande, departamento del Atlántico.
Durante el operativo, funcionarios del ICA visitaron cinco predios clasificados como de alto riesgo por sus condiciones de manejo, deficiencias en bioseguridad, esquemas de alimentación no controlados, ubicación geográfica y alta movilización de animales. Estas características hacen que dichos predios sean estratégicos para evitar la propagación de enfermedades.
La intervención busca establecer parámetros técnicos que permitan afinar las estrategias de prevención, atención y respuesta ante posibles focos de PPC, garantizando la estabilidad sanitaria regional y reduciendo riesgos económicos para los productores locales.
¿Qué es la Peste Porcina Clásica?
La Peste Porcina Clásica es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta únicamente a los cerdos domésticos y silvestres. No representa un riesgo para la salud humana, pero sí es devastadora para la economía porcina, pues puede causar alta mortalidad, pérdida de productividad, restricciones comerciales y elevados costos en campañas sanitarias.
Colombia ha mantenido importantes esfuerzos para erradicar esta enfermedad, particularmente en la región Caribe, donde históricamente se han detectado brotes. Según datos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), países de América Latina como República Dominicana, Haití y algunos estados de Brasil aún presentan circulación del virus, lo que hace necesaria una vigilancia constante en las regiones más vulnerables.
Sanidad para el desarrollo rural
Estas acciones del ICA fortalecen la capacidad del Estado para garantizar condiciones sanitarias adecuadas en la producción porcina a pequeña y mediana escala, y son clave para que los productores puedan acceder a cadenas comerciales que exigen altos estándares de calidad e inocuidad.
El instituto también subraya en su pág web, que este tipo de intervenciones técnicas apoyan el desarrollo rural integral y la consolidación de la reforma agraria, al generar confianza institucional en territorios rurales y promover la permanencia digna de las comunidades campesinas.







