En un hecho sin precedentes para la economía campesina del Colombia, 4.968 pequeños productores de arroz del departamento del Tolima comenzarán a exportar su cosecha al mercado cubano, generando negocios estimados en más de 5.984 millones de pesos anuales, según la Agencia de Desarrollo Rural de ese país.
El acuerdo contempla la comercialización de 1.644 toneladas de arroz blanco al año, de las cuales 1.404 toneladas serán destinadas a Cuba y 240 toneladas abastecerán programas sociales en Colombia, posicionando al país como un proveedor confiable de alimentos y fortaleciendo la asociatividad rural.
Este avance es resultado de una alianza estratégica entre la Corporación COAGRODISTRITOS, que agrupa a cinco distritos de riego del Tolima, y la Federación Baluarte Gran Sabana, con el respaldo del Gobierno Nacional, a través de la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), liderada por César Pachón Achury.
“Estamos avanzando en las compras públicas como lo ha propuesto el presidente Gustavo Petro: comprando directamente a los productores, sin intermediarios, con precios justos y rumbo a la exportación. Así garantizamos rentabilidad, fortalecemos la soberanía alimentaria y llevamos el arroz colombiano hasta mercados internacionales como Cuba”, afirmó Pachón.
El acuerdo materializa la Estrategia Nacional de Compras Públicas Locales (Ley 2046 de 2020) y reafirma el modelo de comercialización directa que busca garantizar rentabilidad al campesinado, sin intermediarios y con visión de largo plazo.
Además, el arroz tolimense será parte de un esquema de abastecimiento semanal para programas sociales liderados por instituciones como el Departamento para la Prosperidad Social (DPS), el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y el Ministerio de Igualdad y Equidad, consolidando el suministro a poblaciones vulnerables y promoviendo el derecho a la alimentación.
Alfredo Saade, jefe de despacho presidencial, resaltó la importancia de esta articulación público-campesina:“La firma de este acuerdo demuestra que el trabajo conjunto entre campesinado e instituciones públicas es el camino para potenciar la vida, fortalecer la soberanía alimentaria y llevar el campo colombiano a nuevos mercados”.
La Federación Baluarte Gran Sabana será la encargada de dinamizar las compras y coordinar la logística de exportación e integración nacional, consolidando así un modelo de cooperación público-privado que pone al campesinado en el centro del desarrollo económico del país.







