En un paso clave hacia la modernización del control sanitario y la trazabilidad ganadera, el Gobierno Nacional de Argentina anunció la actualización del Sistema Nacional de Identificación Electrónica para animales, medida que fue acordada con representantes de todo el sector ganadero del país.
La decisión fue oficializada a través de la Resolución Senasa 530/2025, publicada este lunes en el Boletín Oficial, y establece que, a partir del 1 de enero de 2026, será obligatorio el uso de un binomio de identificación compuesto por una tarjeta visual y un dispositivo electrónico (botón, bolo ruminal o transpondedor inyectable) para bovinos, bubalinos y cérvidos.
Este sistema deberá ser aplicado al momento del destete o antes del primer movimiento de los animales, en línea con las condiciones fijadas en la Resolución 71/2024 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGyP) y su modificatoria.
Durante una reunión encabezada por el secretario Sergio Iraeta, junto a representantes del SENASA y entidades como la Sociedad Rural Argentina, CONINAGRO, CRA, IPCVA, AACREA y asociaciones de razas (Angus, Braford, Brangus, Shorthorn, entre otras), se ratificó el consenso sobre esta medida, considerada un avance clave para el sector.
En el caso de los equinos, también será obligatorio el uso de un transpondedor inyectable (microchip), tanto en el marco del Registro Nacional Individual de Équidos (RENIE) como para controles sanitarios o tratamientos veterinarios farmacológicos que así lo requieran.
Para otras especies como ovinos, caprinos, camélidos y porcinos, la identificación electrónica individual se mantendrá como opcional.
Además, la normativa establece que el Comité Internacional para el Registro Animal (ICAR) será el único organismo autorizado para certificar la calidad de los dispositivos electrónicos utilizados en este sistema.
Esta medida permitirá mejorar la trazabilidad individual de los animales desde su nacimiento hasta la faena, vinculando la información del número individual con el garrón resultante y los resultados de calidad de res y carne, en concordancia con los protocolos actualmente vigentes.
Asimismo, se anticipó el desarrollo de un sistema informático denominado TRAZA, que permitirá a los actores de la cadena ganadera acceder de manera amigable y segura a los datos recolectados, facilitando el análisis para la toma de decisiones productivas y comerciales.







