Según información publicada en la página oficial del Servicio de Investigación Agrícola de EE. UU. (https://www.ars.usda.gov), nuevos hallazgos científicos podrían ayudar a reducir millones de dólares en pérdidas económicas anuales asociadas a la industria cárnica.
Washington, EE. UU. – El Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha dado un giro clave en la comprensión del absceso hepático en ganado vacuno, una condición silenciosa pero altamente costosa para los productores de carne y leche del país.
Según reporta el USDA en su sitio web oficial, un equipo de investigadores liderado por el microbiólogo Rand Broadway, de la Unidad de Investigación de Problemas Ganaderos (LIRU), ha trabajado durante cinco años junto a universidades como Texas Tech, Kansas State y West Texas A&M para identificar los factores detrás de esta enfermedad.
Más allá de la dieta
Tradicionalmente, se ha atribuido la formación de abscesos hepáticos a la acidosis ruminal provocada por dietas ricas en granos. Sin embargo, el último estudio del ARS refuta esta creencia. “Confirmamos que la acidosis y la alimentación agresiva con granos no es el único factor. La simple presencia de patógenos puede causar un absceso”, afirmó Broadway.
Este hallazgo representa un cambio de paradigma para la industria: más que el tipo de dieta, el foco ahora se dirige a la carga de patógenos presentes en los sistemas ganaderos y su ingreso al cuerpo del animal, especialmente en situaciones de estrés o daños en el tracto digestivo.
Patógenos identificados
Los estudios del ARS han detectado bacterias como Fusobacterium y Salmonella en los abscesos hepáticos, ambos microorganismos comunes en ambientes ganaderos. Estas bacterias podrían alcanzar el hígado si ingresan al sistema circulatorio del animal a través de laceraciones digestivas.
Los terneros de raza cruzada —provenientes del cruce entre vacas lecheras y toros de carne— han mostrado una mayor susceptibilidad, con una tasa de formación de abscesos de hasta el 50%, frente al 20% en ganado tradicional. Este segmento representa cada vez un mayor porcentaje en la industria de carne bovina estadounidense.
Impacto económico y nuevas estrategias
El absceso hepático, que rara vez muestra síntomas clínicos visibles, suele detectarse demasiado tarde, al momento del sacrificio. Esto genera importantes pérdidas económicas por decomisos de órganos y menor rendimiento de la canal.
Los investigadores ahora se enfocan en identificar la ruta de ingreso de estos patógenos y desarrollar estrategias para bloquear su acceso al hígado, lo que permitiría reducir su prevalencia de forma significativa.
“El tiempo es crucial para los productores. Cada minuto sin control del problema representa pérdidas económicas”, concluyó el reporte del ARS, que destaca que cada dólar invertido en investigación agrícola genera un impacto económico.
Por: Maribel Alonso, USDA







