A pocos días de finalizar la cosecha arrocera de verano, la preocupación crece entre los productores del país por los bajos precios del grano y la falta de liquidez para enfrentar sus compromisos financieros. En entrevistas con Diario El Productor, los representantes del sector coincidieron en que la sobre oferta, la falta de financiamiento, los altos costos de producción y la ausencia de medidas oportunas para estabilizar el mercado mantienen en incertidumbre al agricultor.
El presidente de CORPNOARROZ, Javier Ronquillo, explicó que actualmente “ya se ha recolectado alrededor del 80% de la cosecha” y que los precios continúan por debajo del precio oficial de sustentación.
“El arroz grano largo se está pagando entre 30 y 31 dólares, cuando el precio de sustentación fijado por el Ministerio de Agricultura es de 36 dólares. En el caso del grano corto, apenas llega a 26 dólares frente al precio oficial de 34”. En Ecuador no hay un precio fijado para el arroz pilado, y eso es lo que consumen los ecuatorianos, añadió.
Ronquillo agregó que el problema radica principalmente en la ley de oferta y demanda y en la falta de intervención oportuna del Estado. “El Ministerio de Agricultura siempre tiene buenas propuestas, pero normalmente se aplican cuando la cosecha ya está terminando. Hoy, el arroz ya no está en manos del agricultor, sino de la industria”, explicó.
El dirigente arrocero también lamentó la falta de infraestructura de almacenamiento, tras la desaparición de la UNA, que antes actuaba como ente regulador. “Si el agricultor tuviera bodegas de campo y acceso a créditos de BanEcuador, podría guardar su arroz y venderlo cuando el precio mejore. Sin eso, está obligado a malvender su cosecha”, afirmó.
Ronquillo propuso además impulsar exportaciones hacia Centroamérica, donde existe demanda por arroz ecuatoriano. “Podríamos aprovechar la calidad del arroz nacional y exportar a través de cooperativas o asociaciones, con el apoyo de las embajadas y oficinas comerciales del país”, añadió.
Por su parte, Juan Pablo Zúñiga, presidente de CORPCOM y miembro del Clúster Arrocero, coincidió en que la situación es compleja. “La cosecha veranera está avanzada en un 70%, y si bien el Ecuador mantiene excedentes, este año Colombia no ha demandado arroz como en años anteriores, debido a su buena cosecha”, explicó.
Zúñiga indicó que esto ha dificultado la comercialización y presionado los precios a la baja. “El mercado internacional del arroz está en sus niveles más bajos de las últimas décadas, principalmente por la sobreproducción de países asiáticos como India, el mayor exportador mundial. Eso ha afectado también a Estados Unidos y al Mercosur”, comentó.
A nivel nacional, añadió, “hay zonas donde el productor cae en manos del intermediario y recibe precios muy bajos. Aquellos que trabajan directamente con la industria formal logran mejores condiciones, pero en general el problema de fondo es la falta de financiamiento”.
El dirigente señaló que el país cuenta con capacidad instalada para almacenamiento, pero las piladoras y pequeñas industrias no disponen de capital suficiente para absorber toda la cosecha. “No es un problema de espacio, sino de dinero. Se necesita participación de la banca pública para otorgar capital de trabajo y evitar que los precios se desplomen”, subrayó.
Tanto Ronquillo como Zúñiga coincidieron en que el futuro del sector depende de acciones inmediatas de regulación, financiamiento y búsqueda de mercados externos. Por su parte Ronquillo advierte que muchos agricultores podrían dejar de sembrar debido a las pérdidas registradas, agravando la crisis económica y social en las zonas rurales del país.







