Las exportaciones brasileñas de carne de pollo cerrarían el año con un crecimiento de hasta 0,5%, alcanzando 5,32 millones de toneladas métricas, según proyecciones de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA). El incremento se atribuye a que el país logró evitar restricciones comerciales luego del brote de gripe aviar detectado en mayo, preservando el acceso a mercados clave como China y la Unión Europea.
Previo al brote, la organización estimaba un crecimiento de hasta 1,9%, con un volumen proyectado de 5,4 millones de toneladas. Sin embargo, durante agosto, mientras algunas prohibiciones seguían vigentes, la previsión llegó a ser negativa, anticipando una posible caída de 2%. Finalmente, el control sanitario permitió estabilizar el comercio y mejorar la expectativa para el cierre del año.
Para los próximos periodos, ABPA prevé que la producción brasileña de pollo aumente 2,2% en 2025, llegando a 15,3 millones de toneladas, y continúe con un alza de 2% en 2026, hasta alcanzar 15,6 millones de toneladas.
El panorama también es positivo para la carne de cerdo. Brasil podría convertirse en el tercer mayor proveedor mundial en 2025, impulsado por la demanda internacional y los brotes de peste porcina africana en Europa y Filipinas, lo que abre nuevas oportunidades comerciales para la industria brasileña.
De acuerdo con el gremio, las exportaciones de carne porcina podrían crecer 10% este año, alcanzando 1,49 millones de toneladas, mientras que la producción aumentaría 4,6%, hasta 5,55 millones de toneladas.
Con estos resultados y proyecciones, Brasil consolida su posición como uno de los principales actores en el mercado global de proteína animal, manteniendo su competitividad pese a los desafíos sanitarios.
Fuente: AgroNegocios







