Los productores de maíz de San Vicente, en la provincia de Manabí, proyectan sembrar más de 5.000 hectáreas en el próximo ciclo agrícola, durante 2026, impulsados por los buenos resultados productivos y precios favorables registrados en la cosecha de 2025, según datos locales y testimonios del sector.
De acuerdo con el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT) de San Vicente, durante 2024 se sembraron más de 5.000 hectáreas de maíz, tanto en zonas bajas como en lomas del cantón.
Esta cifra se consolidó como una de las más representativas para el sector agrícola local, dado el peso del maíz en la economía rural del territorio.
Los agricultores consideran que este nivel de siembra puede mantenerse e incluso incrementarse, si las condiciones climáticas y de mercado son favorables.
Resultados de la cosecha 2025
La expectativa de repetir o superar la superficie sembrada responde a los resultados obtenidos en la cosecha 2025, calificada como exitosa por los productores.
Además del rendimiento en campo, el precio del quintal de maíz, que se ubicó alrededor de 14 dólares, fue uno de los factores determinantes.
Este contexto generó ingresos que fortalecieron la capacidad de reinversión de los agricultores para el siguiente ciclo.
Estimaciones económicas de la producción
Para Marcos Cevallos, experto en producción agrícola, la actividad maicera en San Vicente generó un impacto económico significativo.
Cevallos estimó que el valor de la producción de maíz superó los 10 millones de dólares durante el último invierno.
Su cálculo se basó en las 5.000 hectáreas cosechadas, con un promedio de 150 quintales por hectárea, multiplicados por un precio promedio de 14 dólares por quintal.
Detalle del cálculo productivo
Según esta estimación técnica, la producción total alcanzó aproximadamente 750.000 quintales de maíz, lo que representó cerca de 10,5 millones de dólares en ingresos brutos.
Este volumen refleja la importancia del cultivo para la economía del cantón, especialmente para pequeños y medianos productores.
Los datos permiten dimensionar el peso del maíz como uno de los principales rubros agrícolas de San Vicente.
Experiencia de los productores locales
Los resultados económicos también se reflejan en experiencias individuales. Carlos Ronquillo, productor del sitio El Guabo, confirmó los buenos rendimientos obtenidos.
Ronquillo sembró 10 hectáreas netas de maíz, logrando una producción superior al 85% del rendimiento esperado.
El productor explicó que el trabajo fue realizado junto a sus cuatro hijos, lo que permitió reducir costos y maximizar las ganancias.
Cierre de la comercialización
Ronquillo detalló que hasta el mes de noviembre logró vender los últimos 20 quintales que le quedaban de la cosecha.
Indicó que la comercialización se mantuvo activa durante varios meses, permitiendo una venta progresiva del grano.
Este comportamiento del mercado facilitó una mejor planificación financiera para su familia y su actividad productiva.
Expectativa por el inicio del invierno
Actualmente, los productores de San Vicente se mantienen atentos al inicio de las lluvias, considerado el primer indicador para definir el nivel de inversión.
El régimen de invierno es clave para determinar el calendario de siembra y el manejo agronómico del cultivo.
La regularidad de las precipitaciones influye directamente en los rendimientos y en la reducción de riesgos productivos.
Factores que inciden en la inversión
Miguel Gómez, productor de maíz del sector Rosa Blanca, señaló que toda cosecha depende, en primer lugar, de condiciones climáticas adecuadas.
Indicó que un invierno parejo permite asumir ciertos riesgos financieros vinculados a la siembra.
Gómez explicó que los productores recurren a ahorros propios, créditos financieros o apoyo familiar para financiar la inversión agrícola.
Fuentes de financiamiento agrícola
Según los agricultores, la estrategia de financiamiento varía según la capacidad económica de cada productor.
Algunos utilizan los ingresos generados en la cosecha anterior, mientras otros gestionan créditos con cajas financieras locales.
El objetivo común es asegurar los recursos necesarios para sembrar a tiempo y aprovechar el ciclo invernal.
Movimiento comercial previo a la siembra
Para Sócrates Patiño, representante del centro agropecuario El Compa, en San Vicente, la actividad comercial ya comenzó a reactivarse.
Patiño indicó que algunos agricultores ya consultan precios y realizan compras anticipadas de semillas e insecticidas.
Sin embargo, precisó que el mayor movimiento comercial se espera en enero de 2026.
Créditos y compras de insumos
Patiño explicó que la liquidación de créditos agrícolas suele concentrarse en el primer mes del año.
Este comportamiento marca el inicio formal del ciclo de compras de insumos para la siembra de maíz.
Las decisiones de adquisición están directamente relacionadas con el acceso a financiamiento y la expectativa climática.
Semillas más demandadas
Entre las semillas más solicitadas por los agricultores se encuentran Advanta, Emblema y Trueno, detalló el comerciante.
La elección depende de la capacidad de inversión y del manejo técnico que cada productor puede aplicar.
Los precios varían de acuerdo con la genética y el potencial productivo de cada semilla.
Costos de las semillas
Según Patiño, un saco de semilla Advanta tiene un costo aproximado de 220 dólares, mientras que Emblema se comercializa en 200 dólares.
La semilla Trueno, en cambio, tiene un precio menor, cercano a los 105 dólares por saco.
De estas opciones, Advanta es la que ofrece el mayor rendimiento potencial.
Rendimiento por hectárea
El comerciante señaló que la semilla Advanta puede producir hasta 300 quintales de maíz por hectárea, siempre que exista un buen manejo agronómico.
Este potencial productivo explica su mayor costo en el mercado.
La decisión final depende de la relación entre inversión inicial y rendimiento esperado.
Otros cultivos y costos de insumos
Además del maíz, algunos agricultores también adquieren semillas de sandía, principalmente las variedades Canaguay y Esmeraldas.
Estas semillas tienen un costo aproximado de 50 dólares, según información del centro agropecuario.
La diversificación de cultivos forma parte de la estrategia productiva de varios agricultores del cantón.
Incremento en el precio de fertilizantes
Uno de los insumos que ha registrado un aumento es la urea, fertilizante clave en la producción de maíz.
De acuerdo con los comerciantes, el saco de urea pasó de 23 dólares en 2024 a cerca de 30 dólares en la actualidad.
Este incremento incide directamente en los costos de producción y es un factor considerado por los agricultores al planificar la siembra.
Panorama agrícola para 2026
Con base en los resultados recientes, San Vicente se perfila para mantener su nivel de producción de maíz durante el próximo ciclo agrícola.
La combinación de experiencia productiva, disponibilidad de insumos y expectativas de invierno favorable sustenta la proyección de más de 5.000 hectáreas sembradas.
El desarrollo del ciclo dependerá de variables climáticas, precios de mercado y acceso a financiamiento agrícola.
PUBLICADO POR: https://www.eldiario.ec/manabi







