ECUADOR: El plátano busca estabilidad tras un año difícil

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El plátano es uno de los pilares del agro ecuatoriano. Además de ser un alimento clave en la dieta nacional, el país es uno de los principales exportadores mundiales de plátano fresco y procesado, una actividad que genera miles de empleos directos e indirectos y sostiene a pequeños, medianos y grandes productores, así como a la agroindustria y al comercio exterior.

En este contexto, el inicio de 2026 muestra señales de ajuste y prudente expectativa para el sector. En diálogo con Diario El Productor, el director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Plátano del Ecuador (ASOEXPLA), Eduardo Manrique, explicó que las primeras semanas del año han estado marcadas por un leve repunte de la producción, impulsado principalmente por el incremento de las lluvias.

“Al caer un poco más de agua, comienza a evidenciarse una mayor presencia de fruta”, señaló Manrique, quien recordó que 2025 fue un año particularmente complicado para el sector productor y exportador, debido a problemas fitosanitarios, climáticos y de mercado. Esa situación derivó en una reducción del volumen exportado y en un aumento significativo de los precios de la materia prima, tanto para exportación como para el mercado local.

Según el directivo, en este inicio de año los precios han comenzado a reajustarse como resultado de la dinámica de oferta y demanda. En comparación con el año anterior, el precio del plátano ha registrado una reducción de entre el 20 % y el 30 %, aunque se mantiene por encima del Precio Mínimo de Sustentación (PMS), que para 2026 se ubica en 7,75 dólares. En el mercado spot, los valores han oscilado recientemente entre 9,50 y 10 dólares por caja.

Manrique subrayó que el sector aún se encuentra en una fase de monitoreo constante. “Es un mercado muy cambiante y volátil, influido tanto por la demanda interna como por la exportación. Todo dependerá de cómo se comporte la producción, los picos productivos y las lluvias”, indicó.

En cuanto al desempeño exportador, el balance preliminar de 2025 refleja una contracción en el plátano fresco. Hasta noviembre, las exportaciones alcanzaron los 9,87 millones de cajas, lo que representa 1,23 millones de cajas menos que en el mismo periodo del año anterior, una caída cercana al 11,1 %. En contraste, el plátano procesado mostró un crecimiento del 16,94 %, con un total de 45.009 toneladas exportadas, equivalente a 6.066 toneladas adicionales frente a 2024.

No obstante, Manrique aclaró que incluso el segmento industrial se vio afectado por la falta de materia prima y la baja productividad registrada el año pasado. “Aunque no siempre se utiliza plátano premium para el procesado, la escasez de producto impactó a toda la cadena”, explicó.

En el ámbito fitosanitario, el sector se mantiene en alerta permanente. Si bien el plátano ecuatoriano no registra presencia de fusariosis, persisten problemas como el moko bacteriano. Manrique señaló que, gracias a capacitaciones, controles y medidas de bioseguridad, en varias zonas se ha logrado contener la enfermedad, aunque el monitoreo continúa siendo clave.

De cara a 2026, ASOEXPLA apuesta por fortalecer las alianzas público-privadas como parte de su estrategia para mejorar las cifras del sector. Esto incluye la participación en mesas técnicas y productivas junto con Agrocalidad y el Ministerio de Agricultura, así como el trabajo directo con los productores para reforzar la bioseguridad y el potenciamiento productivo.

“El gran talón de Aquiles del sector sigue siendo la productividad. Ese es el punto que debemos fortalecer para poder cumplir con la demanda interna, agroindustrial y de exportación”, enfatizó.

Sobre la evolución de los precios en los próximos meses, Manrique consideró que deberían mantenerse relativamente estables tras el ajuste inicial. Tradicionalmente, el primer trimestre del año suele ser más productivo y con mayor oferta de fruta, lo que tiende a presionar los precios a la baja, algo que no ocurrió en los dos años anteriores. “Si las lluvias se mantienen y la productividad mejora, los precios podrían sostenerse por algunas semanas más en estos niveles”, concluyó.

 

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El plátano es uno de los pilares del agro ecuatoriano. Además de ser un alimento clave en la dieta nacional, el país es uno de los principales exportadores mundiales de plátano fresco y procesado, una actividad que genera miles de empleos directos e indirectos y sostiene a pequeños, medianos y grandes productores, así como a la agroindustria y al comercio exterior. En este contexto, el inicio de 2026 muestra señales de ajuste y prudente expectativa para el sector. En diálogo con Diario El Productor, el director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Plátano del Ecuador (ASOEXPLA), Eduardo Manrique, explicó que las primeras semanas del año han estado marcadas por un leve repunte de la producción, impulsado principalmente por el incremento de las lluvias. “Al caer un poco más de agua, comienza a evidenciarse una mayor presencia de fruta”, señaló Manrique, quien recordó que 2025 fue un año particularmente complicado para el sector productor y exportador, debido a problemas fitosanitarios, climáticos y de mercado. Esa situación derivó en una reducción del volumen exportado y en un aumento significativo de los precios de la materia prima, tanto para exportación como para el mercado local. Según el directivo, en este inicio de año los precios han comenzado a reajustarse como resultado de la dinámica de oferta y demanda. En comparación con el año anterior, el precio del plátano ha registrado una reducción de entre el 20 % y el 30 %, aunque se mantiene por encima del Precio Mínimo de Sustentación (PMS), que para 2026 se ubica en 7,75 dólares. En el mercado spot, los valores han oscilado recientemente entre 9,50 y 10 dólares por caja. Manrique subrayó que el sector aún se encuentra en una fase de monitoreo constante. “Es un mercado muy cambiante y volátil, influido tanto por la demanda interna como por la exportación. Todo dependerá de cómo se comporte la producción, los picos productivos y las lluvias”, indicó. En cuanto al desempeño exportador, el balance preliminar de 2025 refleja una contracción en el plátano fresco. Hasta noviembre, las exportaciones alcanzaron los 9,87 millones de cajas, lo que representa 1,23 millones de cajas menos que en el mismo periodo del año anterior, una caída cercana al 11,1 %. En contraste, el plátano procesado mostró un crecimiento del 16,94 %, con un total de 45.009 toneladas exportadas, equivalente a 6.066 toneladas adicionales frente a 2024. No obstante, Manrique aclaró que incluso el segmento industrial se vio afectado por la falta de materia prima y la baja productividad registrada el año pasado. “Aunque no siempre se utiliza plátano premium para el procesado, la escasez de producto impactó a toda la cadena”, explicó. En el ámbito fitosanitario, el sector se mantiene en alerta permanente. Si bien el plátano ecuatoriano no registra presencia de fusariosis, persisten problemas como el moko bacteriano. Manrique señaló que, gracias a capacitaciones, controles y medidas de bioseguridad, en varias zonas se ha logrado contener la enfermedad, aunque el monitoreo continúa siendo clave. De cara a 2026, ASOEXPLA apuesta por fortalecer las alianzas público-privadas como parte de su estrategia para mejorar las cifras del sector. Esto incluye la participación en mesas técnicas y productivas junto con Agrocalidad y el Ministerio de Agricultura, así como el trabajo directo con los productores para reforzar la bioseguridad y el potenciamiento productivo. “El gran talón de Aquiles del sector sigue siendo la productividad. Ese es el punto que debemos fortalecer para poder cumplir con la demanda interna, agroindustrial y de exportación”, enfatizó. Sobre la evolución de los precios en los próximos meses, Manrique consideró que deberían mantenerse relativamente estables tras el ajuste inicial. Tradicionalmente, el primer trimestre del año suele ser más productivo y con mayor oferta de fruta, lo que tiende a presionar los precios a la baja, algo que no ocurrió en los dos años anteriores. “Si las lluvias se mantienen y la productividad mejora, los precios podrían sostenerse por algunas semanas más en estos niveles”, concluyó.