La cámara de la industria de innovación y tecnología agrícola que representa a las empresas multinacionales de investigación y desarrollo de productos agroquímicos, de biotecnología agrícola y semillas, Innovagro, solicitó al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca establecer excepciones a la tasa del 30 % aplicada a los productos provenientes de Colombia, al advertir que la medida podría encarecer los costos de producción agrícola y afectar la competitividad del sector.
En una carta enviada al ministro Juan Carlos Vega, el gremio reiteró la necesidad de aplicar un enfoque técnico y selectivo a la disposición, de manera que se excluya de la tasa a insumos destinados a la protección y nutrición de cultivos, así como a materias primas agrícolas.
Según Innovagro, Colombia es el segundo proveedor más importante de insumos agrícolas para Ecuador, con una participación del 22 % del valor de importaciones y del 15 % en volumen. En particular, el país vecino suministra formulaciones técnicas, productos terminados, bioinsumos de menor impacto ambiental y materias primas utilizadas en la producción agrícola.
El gremio señaló que estos productos no compiten con la producción nacional, sino que son insumos esenciales para mantener la productividad, la sanidad vegetal y la competitividad de los agricultores ecuatorianos.
De acuerdo con datos del sector, los principales insumos importados desde Colombia corresponden a fungicidas, insecticidas, herbicidas, coadyuvantes y nematicidas. Solo en fungicidas se registran más de 3,3 millones de kilogramos o litros importados, con un valor superior a 46 millones de dólares.
Innovagro advirtió que la aplicación de la tasa, establecida en la Resolución SENAE-SENAE-2026-0006-RE, se calcula sobre el valor en aduana de las mercancías, por lo que el incremento se trasladará directamente al precio final pagado por los agricultores.
Aunque la medida rige desde inicios de enero, el gremio indicó que su impacto aún no se refleja plenamente en el mercado debido al uso de inventarios acumulados durante 2025. Sin embargo, anticipa que en los próximos meses podrían registrarse problemas de abastecimiento de algunos insumos.
Según la organización, la incertidumbre también ha limitado la búsqueda de proveedores alternativos, lo que podría generar desabastecimiento temporal o el uso de productos menos adaptados a las condiciones agroecológicas del país.
Entre los riesgos técnicos mencionados por el sector se encuentran la reducción en la frecuencia de aplicaciones de productos fitosanitarios, el uso de insumos menos eficientes y un posible aumento de plagas y enfermedades en los cultivos. También advirtió sobre el riesgo de incremento del contrabando de agroquímicos.
Innovagro indicó que el encarecimiento de insumos impactaría cultivos estratégicos como banano, cacao, flores, frutas y hortalizas de exportación, así como productos de consumo interno como arroz, maíz y papa.
En su comunicación, el gremio también señaló que la medida podría afectar objetivos de política pública relacionados con sostenibilidad ambiental y gestión de riesgos, debido a que encarece tecnologías de menor impacto ambiental utilizadas en el manejo integrado de cultivos.
Frente a este escenario, Innovagro propuso establecer excepciones específicas para insumos agrícolas y materias primas del sector, con el fin de proteger la seguridad alimentaria, la competitividad del agro y la sostenibilidad de la producción.
El gremio indicó que junto a la carta remitió un listado de partidas arancelarias que podrían ser consideradas dentro de estas excepciones.










