La incorporación de drones en la agricultura ecuatoriana podría reducir hasta en un 80 % los costos de ciertas labores agrícolas, especialmente en fumigación, monitoreo de cultivos y aplicación de insumos, según especialistas y operadores que promueven el uso de esta tecnología en el país.
El tema volvió a tomar relevancia tras la llegada al mercado ecuatoriano de nuevas soluciones tecnológicas presentadas recientemente por la empresa Megadrone con la marca XAG, que en días anteriores dio a conocer los beneficios de estos equipos para mejorar la eficiencia en el trabajo agrícola. El lanzamiento oficial de 3 productos.. XAG-P150 Max (drone de 80 litros), el R100 (drone terrestre de 120 litros), y el sistema de riego automático (FBV) y piloto automático para Tractores (APC2) que se realizó el pasado viernes en un evento dirigido a productores, técnicos y representantes del sector agrícola, donde se presentaron demostraciones del funcionamiento de los drones, sus capacidades de carga, precisión en la aplicación de insumos y su potencial para optimizar las labores en el campo. Durante la jornada también se expusieron casos de uso en distintos cultivos y se destacó el papel de la agricultura de precisión como una herramienta clave para mejorar la productividad y reducir costos en el sector agrícola ecuatoriano.
Actualmente, el uso de drones en el país se encuentra en expansión. De acuerdo con datos de la Dirección General de Aviación Civil, en Ecuador existen al menos 1.032 drones registrados oficialmente, utilizados en actividades recreativas, audiovisuales, cartografía y también en tareas agrícolas.
Tecnología para fumigar, monitorear y sembrar
Eduardo Zeas, asesor comercial de la empresa Megadrone, explicó que uno de los equipos disponibles en el mercado es el P-150 Max, un dron diseñado para trabajos agrícolas con capacidad de carga de hasta 80 litros o 80 kilogramos.
“El equipo no solo realiza fumigación, también permite la dispersión de sólidos como fertilizantes o semillas para siembra al voleo”, indicó.
El dron utiliza boquillas centrífugas que dosifican automáticamente los productos, lo que evita sobreaplicaciones o zonas sin cobertura. Después de cada operación, el sistema genera un informe técnico con datos como área cubierta, dosificación, altura y velocidad de vuelo.
Entre sus características también destaca que puede operar en zonas sin internet o señal telefónica, gracias a un sistema de comunicación con antena RTK integrada.
Además del tanque de fumigación, el equipo cuenta con accesorios que permiten cambiar su función, entre ellos un módulo para dispersión de fertilizantes o semillas y otro sistema diseñado para transporte aéreo de carga.
Menos mano de obra y mayor cobertura
Productores que ya utilizan drones en el campo aseguran que el impacto principal se refleja en la reducción de costos y el aumento de la productividad.
Javier Ronquillo, agricultor que ha incorporado esta tecnología en sus cultivos, señaló que con un dron se puede fumigar hasta 40 hectáreas por día, una tarea que antes requería varios trabajadores. Ronquillo destacó además que utiliza drones de la marca XAG desde hace aproximadamente seis años, tiempo durante el cual ha podido comprobar los beneficios de esta tecnología en la eficiencia de las labores agrícolas y en la optimización de recursos dentro de su producción.
“Con el dron puedo cubrir más superficie y reducir el costo de producción”, explicó.
El productor también señaló que la escasez de mano de obra en el campo es uno de los factores que impulsa la adopción de estas herramientas.
“La juventud ya no quiere trabajar en labores agrícolas como fumigar o sembrar. La mayoría de trabajadores del campo ya son personas mayores”, indicó.
Operaciones nocturnas en el banano
En el sector bananero, operadores de drones también destacan ventajas en la cobertura de fumigación y en la seguridad del personal.
Jimmy Riera, propietario de drones agrícolas, explicó que las fumigaciones se realizan principalmente durante la noche.
“Trabajamos desde las cinco de la tarde hasta cerca de las dos de la mañana. Con el dron podemos fumigar entre 59 y 70 hectáreas por jornada”, indicó.
Según explicó, el uso de drones permite mejorar la cobertura del cultivo y reducir la exposición directa del personal a agroquímicos.
Uso en el sector arrocero
En el sector arrocero también se ha extendido el uso de drones para fumigación y monitoreo.
Jurgen Lozano, productor de arroz en la zona de Guayas-Daule, señaló que utilizan drones modelo P100 Pro para atender grandes extensiones agrícolas.
“En promedio estamos trabajando unas 10.000 hectáreas arroceras al año entre fumigación y monitoreo”, afirmó.
Cada vuelo puede cubrir alrededor de 2,3 hectáreas en aproximadamente 11 minutos, lo que permite agilizar las labores en grandes superficies.
Repuestos y personal capacitado
A pesar del crecimiento de esta tecnología, operadores y empresas coinciden en que todavía existen desafíos para su expansión en el país.
Uno de los principales problemas es la disponibilidad de repuestos para los equipos, que en muchos casos deben ser importados, lo que puede retrasar las operaciones cuando ocurre una falla. En este contexto, empresas como Megadrone han señalado que esa es una de sus fortalezas y que trabajan para ofrecer el soporte técnico local, teniendo disponibilidad de repuestos, asesoría técnica especializada y servicios de mantenimiento para los equipos, con el objetivo de garantizar la continuidad de las operaciones agrícolas que dependen de esta tecnología.
Otro reto es la falta de pilotos y técnicos especializados, ya que operar drones agrícolas requiere capacitación y certificación.
En los últimos años se han impulsado programas de formación para operadores, con el objetivo de ampliar el número de pilotos certificados y facilitar la adopción de la agricultura de precisión en el país.
Tecnología en expansión
El uso de drones en la agricultura continúa creciendo en Ecuador como parte de los procesos de tecnificación del sector agrícola.
Entre sus aplicaciones se encuentran la fumigación de cultivos, la dispersión de fertilizantes y semillas, el monitoreo del estado de los cultivos y la generación de información técnica para mejorar la toma de decisiones en el campo.
Productores y operadores coinciden en que, a medida que se reduzcan los costos de los equipos y aumente la capacitación de pilotos, la presencia de drones en el agro ecuatoriano seguirá aumentando, especialmente en cultivos como banano, arroz, cacao y frutales.










