La Asociación de Productores de Alimentos Balanceados (APROBAL) emitió un derecho a réplica frente a la información publicada por este diario, sobre la situación del maíz en Ecuador, en la que se señalaba la preocupación de productores por la necesidad de priorizar la compra de la cosecha nacional.
En su pronunciamiento, la organización indicó que la industria de alimentos balanceados mantiene el compromiso de absorber la producción nacional de maíz, como lo ha hecho en años anteriores, debido a que este insumo es fundamental para la producción de proteína animal en el país.
Según APROBAL, la industria formal compra cerca de un millón de toneladas de maíz nacional cada año, volumen que —señala— se encuentra registrado en el Ministerio de Agricultura. A esta cifra se suman aproximadamente 350.000 toneladas adquiridas por productores informales de proteína animal, lo que eleva el consumo a 1,35 millones de toneladas destinadas a la producción de pollo, huevo, cerdo y ganado.
Adicionalmente, alrededor de 150.000 toneladas de maíz se destinan al consumo humano y a la industria de subproductos, lo que completa una absorción anual aproximada de 1,5 millones de toneladas de maíz de producción nacional.
No obstante, la asociación indicó que la demanda total de maíz para la producción de proteína animal alcanza cerca de 1,85 millones de toneladas, por lo que existe un déficit cercano a las 500.000 toneladas que debe ser cubierto mediante importaciones.
En este sentido, APROBAL señaló que las importaciones no sustituyen al maíz nacional, sino que lo complementan, ya que de lo contrario no sería posible cubrir la demanda de insumos necesarios para la producción de alimentos de origen animal.
La organización también explicó que actualmente existen saldos de maíz almacenados principalmente en manos de comerciantes en la provincia de Los Ríos, que hace dos semanas eran estimados en 20.000 toneladas, aunque indicó que ese volumen se habría reducido a menos de 15.000 toneladas debido a las compras realizadas en las últimas semanas.
De acuerdo con el gremio, estos saldos representan aproximadamente el 1 % de la producción nacional, lo que, según su criterio, evidencia que alrededor del 99 % del maíz producido en el país ya ha sido adquirido por la industria y otros sectores de consumo.
Finalmente, APROBAL señaló que parte del grano disponible presenta problemas de calidad, como presencia de gorgojos o aflatoxinas, lo que ha generado algunas dificultades en el proceso de compra. También indicó que los saldos existentes suelen comercializarse posteriormente, mezclados con el grano de la nueva cosecha que se prevé entre abril y mayo de 2026.







