miércoles, 18 marzo 2026.
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NOAA prevé transición a El Niño mientras Ecuador mantiene vigilancia por calentamiento del mar

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El fenómeno de La Niña continúa debilitándose a nivel global y podría dar paso a condiciones de El Niño en el transcurso de 2026, según el más reciente informe del Climate Prediction Center de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

El organismo internacional señala que existe una probabilidad del 55 % de que se establezcan condiciones neutrales entre mayo y julio, mientras que entre junio y agosto la probabilidad de desarrollo de El Niño aumenta al 62 %, con posibilidades de que el evento se mantenga hasta finales del año.

El reporte indica que el calentamiento progresivo de las aguas del Pacífico, especialmente en la subsuperficie, y el debilitamiento de los vientos alisios son factores que favorecen esta transición. Incluso, existe una probabilidad de que el fenómeno alcance intensidad fuerte hacia el último trimestre de 2026.

En paralelo, en Ecuador, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (ERFEN) informó que el país se mantiene en estado de observación ante señales de calentamiento del océano.

De acuerdo con el boletín emitido el 6 de marzo en Guayaquil, la temperatura del mar aumentó en febrero tanto en la zona central como en la oriental del Pacífico. Frente a la costa ecuatoriana y el norte de Perú (región Niño 1+2), el incremento fue cercano a 1 °C, mientras que en el Pacífico central (Niño 3.4) el aumento alcanzó aproximadamente 0,6 °C.

Este calentamiento ha generado mayor evaporación y humedad en la atmósfera, lo que, junto con una Zona de Convergencia Intertropical activa, provocó lluvias intensas en varias regiones del país, acompañadas de tormentas eléctricas, vientos fuertes, inundaciones, desbordamiento de ríos y deslizamientos.

El informe también advierte que, de mantenerse las condiciones actuales, las precipitaciones podrían continuar, especialmente en la región Litoral y Galápagos, con episodios de mayor intensidad asociados a ondas tropicales.

En cuanto a proyecciones, el ERFEN señala que el incremento de la temperatura del mar, observado desde mediados de febrero, mantiene el índice ecuatoriano del fenómeno de El Niño (IEFN) en estado de observación, mientras se continúa el monitoreo para determinar una posible evolución hacia una fase más definida.

A nivel nacional, se prevé que las lluvias se mantengan entre normales y superiores a lo normal en varias regiones, con temperaturas del aire en general por debajo de los promedios habituales.

El escenario conjunto entre los pronósticos internacionales y el monitoreo local refleja un periodo de transición climática, en el que el seguimiento de las condiciones oceánicas y atmosféricas será determinante para anticipar posibles impactos en sectores como la agricultura, infraestructura y gestión de riesgos.

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El fenómeno de La Niña continúa debilitándose a nivel global y podría dar paso a condiciones de El Niño en el transcurso de 2026, según el más reciente informe del Climate Prediction Center de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

El organismo internacional señala que existe una probabilidad del 55 % de que se establezcan condiciones neutrales entre mayo y julio, mientras que entre junio y agosto la probabilidad de desarrollo de El Niño aumenta al 62 %, con posibilidades de que el evento se mantenga hasta finales del año.

El reporte indica que el calentamiento progresivo de las aguas del Pacífico, especialmente en la subsuperficie, y el debilitamiento de los vientos alisios son factores que favorecen esta transición. Incluso, existe una probabilidad de que el fenómeno alcance intensidad fuerte hacia el último trimestre de 2026.

En paralelo, en Ecuador, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (ERFEN) informó que el país se mantiene en estado de observación ante señales de calentamiento del océano.

De acuerdo con el boletín emitido el 6 de marzo en Guayaquil, la temperatura del mar aumentó en febrero tanto en la zona central como en la oriental del Pacífico. Frente a la costa ecuatoriana y el norte de Perú (región Niño 1+2), el incremento fue cercano a 1 °C, mientras que en el Pacífico central (Niño 3.4) el aumento alcanzó aproximadamente 0,6 °C.

Este calentamiento ha generado mayor evaporación y humedad en la atmósfera, lo que, junto con una Zona de Convergencia Intertropical activa, provocó lluvias intensas en varias regiones del país, acompañadas de tormentas eléctricas, vientos fuertes, inundaciones, desbordamiento de ríos y deslizamientos.

El informe también advierte que, de mantenerse las condiciones actuales, las precipitaciones podrían continuar, especialmente en la región Litoral y Galápagos, con episodios de mayor intensidad asociados a ondas tropicales.

En cuanto a proyecciones, el ERFEN señala que el incremento de la temperatura del mar, observado desde mediados de febrero, mantiene el índice ecuatoriano del fenómeno de El Niño (IEFN) en estado de observación, mientras se continúa el monitoreo para determinar una posible evolución hacia una fase más definida.

A nivel nacional, se prevé que las lluvias se mantengan entre normales y superiores a lo normal en varias regiones, con temperaturas del aire en general por debajo de los promedios habituales.

El escenario conjunto entre los pronósticos internacionales y el monitoreo local refleja un periodo de transición climática, en el que el seguimiento de las condiciones oceánicas y atmosféricas será determinante para anticipar posibles impactos en sectores como la agricultura, infraestructura y gestión de riesgos.