El sector agropecuario ecuatoriano presenta perspectivas de crecimiento para 2026, especialmente en actividades vinculadas a proteínas animales, cacao, pitahaya y productos no tradicionales, mientras persisten riesgos asociados al clima, costos de insumos y conflictos internacionales. Así lo señaló Víctor Peñaherrera Burbano, gerente comercial agrícola de Banco Pichincha, en entrevista con Diario El Productor.
Según Peñaherrera, el segmento cárnico, principalmente aves, muestra una tendencia de crecimiento impulsada tanto por el mercado local como por nuevas oportunidades de exportación derivadas de acuerdos comerciales y apertura de mercados internacionales.
Consciente de que el País enfrenta desafíos para la producción y el abastecimiento de la demanda local, el ejecutivo explicó que las proyecciones de crecimiento en exportaciones se sustentan en estadísticas de organismos como la FAO y Trade Map, así como en análisis internos sobre exportaciones ecuatorianas y comportamiento de los mercados internacionales.
En el caso del cacao, indicó que el sector mantiene un importante potencial de expansión debido a las inversiones en tecnificación agrícola y mejora de productividad, principalmente en inversiones objetivas para los rubros de Riego, Podas de Control y Tecnología para el procesamiento de productos derivados. Añadió que Ecuador continúa entre los principales exportadores mundiales de cacao y que los mercados europeo y estadounidense sigue siendo uno de los destinos más relevantes.
Peñaherrera también destacó el crecimiento de cultivos no tradicionales como pitahaya, brócoli, arándanos y uvilla. Sobre la pitahaya, señaló que el país ha incrementado considerablemente el número de hectáreas cultivadas en los últimos años y que actualmente existen envíos de prueba hacia mercados asiáticos como Japón y Corea del Sur, para sus variedades Roja-Pulpa Roja y Amarilla-Pulpa Blanca.
Respecto al financiamiento agrícola, indicó que Banco Pichincha ha destinado alrededor de USD 2.500 millones al sector agroproductivo, concentrándose principalmente en actividades acuícolas y proyectos de tecnificación, incluyendo alimentadores automáticos, aireadores y sistemas de energía alternativa para camaroneras.
En cuanto al riesgo agrícola, señaló que sectores como arroz, maíz y otros cereales presentan una exposición media-alta debido a los efectos climáticos, especialmente ante un eventual fenómeno de El Niño. Frente a este escenario, explicó que la entidad financiera trabaja en planes de contingencia y mecanismos de alivio financiero para productores afectados por lluvias o inundaciones.
Sobre el contexto internacional, Peñaherrera advirtió que conflictos geopolíticos podrían afectar sectores exportadores como camarón y cacao, principalmente por impactos logísticos y encarecimiento de insumos agrícolas y balanceados.
El directivo añadió que empresas proveedoras de fertilizantes, agroquímicos y balanceados ya buscan alternativas para reducir la dependencia de mercados asiáticos, fortaleciendo proveedores regionales y promoviendo producción local de ciertos insumos agrícolas.







