El reciente acuerdo para exportar 30.000 toneladas de arroz ecuatoriano a Colombia representa una salida para parte de los inventarios acumulados por la industria, pero no solucionará los problemas que enfrenta el sector arrocero, marcado por la caída de los precios al productor, la reducción de las áreas sembradas y la incertidumbre ante la llegada del fenómeno de El Niño.
Así lo afirmó José Luis García, productor arrocero, en entrevista con Diario EL PRODUCTOR, quien explicó que el arroz que será enviado al mercado colombiano corresponde, en su mayoría, a existencias almacenadas por empresas exportadoras que no pudieron comercializarse oportunamente debido a las restricciones comerciales entre ambos países.
“Esta negociación la han llevado adelante los sectores industriales que tradicionalmente exportan arroz. Es un producto que ya tenían almacenado en sus silos porque, por el problema de los aranceles y las restricciones comerciales con Colombia, no había podido salir”, señaló.
A su criterio, la operación permitirá disminuir los inventarios de los exportadores e incluso podría generar una leve recuperación en los precios internos, aunque considera que el impacto para los agricultores será limitado.
Menos siembra por la incertidumbre
García indicó que las dificultades para exportar durante este año provocaron una sobreoferta en el mercado nacional, afectando el precio pagado al productor y generando incertidumbre sobre la rentabilidad del cultivo.
Como consecuencia, muchos agricultores redujeron la superficie sembrada o cambiaron el sistema tradicional de trasplante por la siembra al voleo, una práctica que requiere menos mano de obra y reduce costos, pero también disminuye el rendimiento por hectárea.
“Muchos productores que antes sembraban diez hectáreas ahora están sembrando cinco. Han buscado reducir costos porque los bajos precios no les permitieron cubrir sus deudas”, explicó.
Añadió que la situación también ha impulsado un mayor uso de semillas recicladas. Según el productor, apenas el 10 % de la semilla utilizada en el cultivo de arroz es certificada, mientras que el resto corresponde a semillas reutilizadas por los propios agricultores.
Costos de producción siguen en aumento
El dirigente también expresó preocupación por el incremento de los costos de producción, especialmente de los fertilizantes, debido a las tensiones internacionales que afectan el comercio marítimo y el abastecimiento de insumos agrícolas.
Consideró necesario que el Estado adopte medidas de apoyo al sector, similares a las implementadas por otros países para proteger la producción de alimentos considerados estratégicos.
El Niño aumenta la preocupación
A la crisis comercial se suma ahora la amenaza del fenómeno de El Niño, que podría agravar la situación del sector arrocero.
García recordó que cada año alrededor de 50.000 hectáreas de arroz se inundan en las provincias de Guayas y Los Ríos, superficie que podría aumentar si se presenta un evento climático intenso.
“Si llega un fenómeno de El Niño fuerte, esas zonas podrían permanecer inundadas durante más de un año y alrededor de 30.000 familias de pequeños agricultores resultarían afectadas al perder su principal fuente de ingresos”, advirtió.
Piden crear una reserva estratégica
Aunque descartó un desabastecimiento inmediato de arroz por la exportación a Colombia, García considera que el Gobierno debería establecer una reserva estratégica de arroz para enfrentar una eventual reducción de la producción nacional.
Recordó que durante los fenómenos de El Niño de 1982-1983 y 1997-1998, las inundaciones provocaron pérdidas importantes en las zonas arroceras, obligando al país a importar arroz para abastecer el mercado interno.
“Si se presenta un fenómeno fuerte y no existe una reserva estratégica, Ecuador podría enfrentar nuevamente problemas de abastecimiento como ocurrió en esos años”, concluyó.







