ECUADOR: Inocar analizó la evolución de El Niño en Agroexpo 2026

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En el marco de Agroexpo 2026, realizada el sábado anterior en el recinto ferial de la Asociación de Ganaderos del Litoral, la investigadora oceanográfica del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR), Leonor Vera, presentó una conferencia en la que explicó el estado actual del fenómeno de El Niño, su evolución y los posibles impactos para el Ecuador.

Durante su exposición, la especialista señaló que el fenómeno de El Niño se origina por una alteración en la interacción normal entre el océano y la atmósfera, lo que modifica las condiciones climáticas habituales. Sin embargo, enfatizó que un evento de El Niño, incluso si es intenso, no necesariamente provoca lluvias extraordinarias, ya que las precipitaciones dependen también del comportamiento de la atmósfera.

Vera explicó que el monitoreo realizado por INOCAR evidencia un calentamiento sostenido de las aguas del océano frente a las costas ecuatorianas, tanto por el ingreso de aguas cálidas desde el Pacífico central como desde el norte. Los cruceros oceanográficos efectuados este año confirmaron que la isoterma de 20 °C se encuentra a una mayor profundidad de lo normal, lo que demuestra el fortalecimiento del calentamiento oceánico.

La investigadora indicó que otro de los indicadores que refleja el desarrollo del fenómeno es el aumento del nivel del mar, consecuencia de la expansión del agua al elevarse su temperatura. Advirtió que este incremento puede favorecer procesos de erosión costera y aumentar el impacto del oleaje en las zonas litorales.

No obstante, recordó que la experiencia reciente demuestra que temperaturas elevadas del mar no siempre se traducen en precipitaciones extremas. Como ejemplo citó el evento de 2023-2024, cuando, pese a la presencia de El Niño, las lluvias en gran parte del país se mantuvieron cercanas a los valores normales, con excesos únicamente en sectores puntuales.

La especialista explicó que, aunque el comportamiento del océano puede pronosticarse con varios meses de anticipación, la atmósfera es mucho más variable y su evolución puede cambiar en pocos días, razón por la cual aún no es posible determinar con certeza la magnitud de las lluvias que podrían presentarse durante la próxima temporada invernal.

Asimismo, señaló que el INOCAR, junto con otras instituciones científicas y organismos del Estado, mantiene un monitoreo permanente del fenómeno mediante el Comité para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN), cuyos análisis sirven de base para recomendar medidas preventivas a las autoridades encargadas de la gestión del riesgo.

Finalmente, Leonor Vera hizo un llamado a los sectores productivos y a las instituciones públicas a mantenerse informados y preparados, destacando que el conocimiento de la climatología y el seguimiento continuo de las condiciones oceánicas y atmosféricas son fundamentales para reducir los riesgos asociados a un eventual desarrollo del fenómeno de El Niño.

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En el marco de Agroexpo 2026, realizada el sábado anterior en el recinto ferial de la Asociación de Ganaderos del Litoral, la investigadora oceanográfica del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR), Leonor Vera, presentó una conferencia en la que explicó el estado actual del fenómeno de El Niño, su evolución y los posibles impactos para el Ecuador.

Durante su exposición, la especialista señaló que el fenómeno de El Niño se origina por una alteración en la interacción normal entre el océano y la atmósfera, lo que modifica las condiciones climáticas habituales. Sin embargo, enfatizó que un evento de El Niño, incluso si es intenso, no necesariamente provoca lluvias extraordinarias, ya que las precipitaciones dependen también del comportamiento de la atmósfera.

Vera explicó que el monitoreo realizado por INOCAR evidencia un calentamiento sostenido de las aguas del océano frente a las costas ecuatorianas, tanto por el ingreso de aguas cálidas desde el Pacífico central como desde el norte. Los cruceros oceanográficos efectuados este año confirmaron que la isoterma de 20 °C se encuentra a una mayor profundidad de lo normal, lo que demuestra el fortalecimiento del calentamiento oceánico.

La investigadora indicó que otro de los indicadores que refleja el desarrollo del fenómeno es el aumento del nivel del mar, consecuencia de la expansión del agua al elevarse su temperatura. Advirtió que este incremento puede favorecer procesos de erosión costera y aumentar el impacto del oleaje en las zonas litorales.

No obstante, recordó que la experiencia reciente demuestra que temperaturas elevadas del mar no siempre se traducen en precipitaciones extremas. Como ejemplo citó el evento de 2023-2024, cuando, pese a la presencia de El Niño, las lluvias en gran parte del país se mantuvieron cercanas a los valores normales, con excesos únicamente en sectores puntuales.

La especialista explicó que, aunque el comportamiento del océano puede pronosticarse con varios meses de anticipación, la atmósfera es mucho más variable y su evolución puede cambiar en pocos días, razón por la cual aún no es posible determinar con certeza la magnitud de las lluvias que podrían presentarse durante la próxima temporada invernal.

Asimismo, señaló que el INOCAR, junto con otras instituciones científicas y organismos del Estado, mantiene un monitoreo permanente del fenómeno mediante el Comité para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN), cuyos análisis sirven de base para recomendar medidas preventivas a las autoridades encargadas de la gestión del riesgo.

Finalmente, Leonor Vera hizo un llamado a los sectores productivos y a las instituciones públicas a mantenerse informados y preparados, destacando que el conocimiento de la climatología y el seguimiento continuo de las condiciones oceánicas y atmosféricas son fundamentales para reducir los riesgos asociados a un eventual desarrollo del fenómeno de El Niño.