La producción agropecuaria de San Rafael y Alvear no pasa por el mejor momento. Luego de los conflictos por la presencia de fuertes tormentas de granizo aparece en el horizonte el ya tradicional problema de la falta de competitividad, lo que hace que cada vez menos personas siguen apostando al rubro.
En este sentido, tomando como referencia los números de los pronósticos de cosecha del Instituto de Desarrollo Rural, hay que destacar que en el oasis sur de la provincia hubo un decrecimiento de 976 hectáreas de fruta de una campaña a la otra. O sea que en un año se perdieron cerca de mil hectáreas productivas de frutales entre ambos departamentos.
La situación marca que muchos productores carentes de rentabilidad y preocupados por los avances de las contingencias climáticas dejaron de trabajar en sus fincas, por lo que se han perdido muchas hectáreas productivas de diferentes frutas.
En este sentido, comparando los informes del IDR se puede ver que en la campaña 2014-2015 había 719 hectáreas cultivadas con damasco, mientras que este año se descendió hasta las 622, casi un centenar de hectáreas menos.
Lo mismo sucedió con la ciruela con destino a industria, que tuvo la baja más grande de todo el oasis, con un retroceso que pasó de 12.511 hectáreas en la temporada anterior a unas 11.561 para este año, lo que marca que cerca de mil hectáreas implantadas con esta fruta fueron erradicadas, a pesar de que los rendimientos y los valores que presentaban para el mercado eran de lo mejor que se podía encontrar en materia de fruticultura.
Por su parte, el durazno para consumo y la ciruela en fresco se mantienen estables con 1792 y 335 hectáreas respectivamente. Lo mismo pasa con las manzanas, que en ambas campañas presenta unas 70 hectáreas trabajadas en todo el sur.
A la hora de hablar de la producción en crecimiento, solo hay que destacar dos rubros con pequeños índices de desarrollo. El primero es el sector de la pera, que acumuló 36 hectáreas nuevas en un año, pasando de 1.660 a 1.636, mientras que también hubo un leve repunte en el durazno para industria, que pasó de 2.345 hectáreas trabajadas en la campaña 2014-2015 a 2.392 en la 2015-2016, lo que significa unas 47 hectáreas más de la fruta.
En cuanto a la provincia en general, las hectáreas cultivadas mostraron una baja de 1.200 hectáreas, pasando de 40.527 a 39.313, con bajas en un centenar de las hectáreas cultivadas del damasco y unas 1.300 de ciruela industrial, y alzas de cerca de cien hectáreas nuevas de perales, 240 de durazno industrial y 20 con relación a la manzana.
Los números hablan por si solos y muestran una fruticultura en crisis en esta parte de la provincia, y la necesidad de tomar medidas urgentes para que el sector no siga cayendo.

Fuente: Fresh Plaza| ElProductor.com

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