Si hay una zona arrocera controlada, esa es La Cuca. Ninguno de los dueños de las 4.000 hectáreas, con infraestructura de riego estatal, pueden entregar, y ninguna de las piladoras procesar los granos, si no es bajo estrictas medidas de control del Ministerio de Agricultura (Magap).

Pero en los mercados y tiendas de Machala, capital de El Oro, el «Rompeollas» y otras marcas peruanas se venden tanto o más que las etiquetas nacionales. La mitad del arroz ofrecido es peruano, ordinario o envejecido.

«El contrabando es excesivo, están quebrando al productor nacional», expresa Mario Muñoz, con quien Diario EXPRESO recorrió los mercados de Machala y los campos de Arenillas, abandonados porque los comerciantes prefieren el Rompeollas o la Capirona que llegan a precios más bajos.

Mario es arrocero. Tiene 10 hectáreas en La Cuca, y 130 sacos de cien libras represados en la piladora Fertipalma desde el 1 de noviembre, pero que nadie los quiere comprar. El precio en esa industria, dependiendo de las calidades está entre $ 38 y 44. El peruano, $ 32 y $ 33.

«Tenemos arroz almacenado de hace seis meses y no podemos venderlo, tenemos que estar todo el tiempo curando el arroz para que no se dañe», agrega Freddy Ángel, administrador de la empresa.

Mario Moncada, expresidente de la Junta de Riego Tahuin, anota que el campo de La Cuca está abandonado y la gente sin empleo, y que, pese a esta situación, nadie ha hecho algo por ayudarlos.

Mario Muñoz explica que el arroz peruano ya está en muchas zonas del Ecuador y que el sector se está uniendo a nivel nacional, porque en riesgo hay 400.000 hectáreas en el Ecuador. El problema es del país, «porque está saliendo gran cantidad de dólares hacia el vecino país del sur».

«Somos 800 productores de arroz en La Cuca, estamos padeciendo. Hay gente que ha dejado el arroz por la palma africana. Los bancos están llamando a la gente para que pague, los bancos no perdonan», resalta Moncada a EXPRESO.

Coincide con ellos Miriam Paladines, gerenta de Coagro: «Compramos una cosechadora el 2013 y tenemos tres meses vencido el crédito, no podemos pagar». Y eso le pasa a toda la gente. Yo no puedo cobrar el servicio de pilada, de cosechada, no puedo pagar a los empleados. La situación nos va a obligar a cerrar».

La subsecretaria de Comercialización del Magap, Carol Chehab, le envió una carta, el 13 de enero a Pedro Cárdenas, gerente del Servicio Nacional de Aduana, en donde le indica que el último trimestre de 2015 se solicitó intensificar los controles en la frontera sur, especialmente en los cultivos de arroz y maíz en vista de que los agricultores de El Oro «están observando dificultades para comercializar su producción de arroz por varios factores».

Los campesinos de El Oro le han puesto nombre a esos factores: contrabando.

 

 

 

Fuente: Expreso | ElProductor.com

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