Cayetano Barrera, habitante de la comunidad de Poatug, parroquia Sucre, es uno de los agricultores que permanentemente usa el tractor, las rastras y el rotavator, que el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap) le entregó a la Asociación Agropecuaria Quinlata, del cantón Patate, en Tungurahua.

“No me preocupa el precio; me importa el trabajo que se haga cuando necesito remover la tierra para cultivar mis papas, y el pasto con el que alimento al ganado”, sostuvo Barrera.

En el marco de la economía popular y solidaria, el Magap -a través del Programa Nacional de Innovación Tecnológica Participativa y Productividad Agrícola- promueve empresas de mecanización, administradas por organizaciones constituidas legalmente, a fin de garantizar la sostenibilidad y sustentabilidad para la organización beneficiaria.

El propósito es facilitar la actividad agrícola, dotando a la población de maquinaria elemental para la preparación del suelo, con lo que se cubre la necesidad de mano de obra en el sector agropecuario que anteriormente era escasa y cara, además de aumentar la productividad, y tener un desarrollo sostenible de las actividades agropecuarias.

La agricultura constituye la actividad de mayor relevancia en la economía de Tungurahua, pues concentra a un 40% de la población económicamente activa en cerca del 50% de las tierras, que son destinadas a labores agropecuarias.

La variedad de suelos ha determinado que Tungurahua cuente con una producción agrícola diversificada y abundante, especialmente de tubérculos, raíces, hortalizas y frutales.

En Tungurahua están construidos 12 centros de mecanización para tecnificar y mejorar el trabajo de los agricultores de Ambato, Cevallos, Patate, Pelileo, Quero y Tisaleo.
Actualmente, 1.922 familias se benefician directamente con el Proyecto de Mecanización de la Actividad Agrícola.

En Ambato entregaron maquinaria agrícola a las asociaciones de Producción Alternativa Samanga; Artesanos Clavelito, Putugleo y Trabajadores Agropecuarios Carihuairazo. Son 154 familias beneficiadas, y 1.555 usuarios de la Junta de Aguas Mocha – Huachi, del cantón Cevallos.

Entre las asociaciones productivas de Pelileo, Píllaro, Patate, Quero y Tisaleo, suman 213 familias más beneficiadas, quienes administran directamente estos centros de mecanización. Así mismo, 820 usuarios son favorecidos de forma indirecta.

Hugo Villegas, presidente del Sistema de Agua de Mocha-Huachi, destacó que de agosto a diciembre de 2015 la maquinaria removió 73.8 hectáreas de tierra, de 230 agricultores que usaron estas herramientas, y obtuvieron más de $ 5 mil de ingresos.

“Es un aporte importante para nuestros productores, especialmente para los de la tercera edad, que tienen problemas por la falta de mano de obra. Este año aspiramos utilizar más los dos tractores y los 5 motocultores”, manifestó. El objetivo es mantener la soberanía alimentaria del país.

Para la implementación de los 12 centros de servicios mecanizados agrícolas, el Ministerio, a través de la Dirección Provincial de Tungurahua, invirtió alrededor de $ 833 mil. Cada centro está equipado con dos tractores, rastras, arado y cinco motocultores, además de una estructura de construcción mixta.

Jesús Sánchez, administrador de la Asociación Artesanal Tierra Productiva de Quero, afirmó que “el centro beneficia a todos los agricultores del cantón. La maquinaria facilita el arado de las tierras y así mejora nuestros cultivos”.

Myriam Pilaguano, presidenta de la Asociación Agropecuaria Quinlata, del cantón Patate, resaltó que proyectan constituirse en una empresa.

Requisitos

Los beneficiarios deben estar acreditados ante el Magap; enviar una solicitud al director provincial de Agricultura; presentar documentos de la Superintendencia de Economía Popular; mostrar la personería jurídica; tener copia de la escritura de un predio de al menos 500 metros cuadrados a nombre de la Asociación.

Además, el sector de intervención debe tener más de mil hectáreas disponibles y arables.

Fabián Valencia, director Agropecuario de Tungurahua, indicó que las acciones son parte de un proyecto para mejorar los rendimientos, e incrementar la productividad.

En Tungurahua, la mecanización agrícola comenzó con la recuperación de suelos endurecidos (cangahua) en 2013. Estos suelos, de origen volcánico en su conformación, se volvieron productivos con cultivos de trigo, cebada, quinua, papas, pastos.

El Magap también ayudó a la recuperación de los suelos a través de la dotación de maquinarias. Los trabajos se efectuaron en la comunidad de Calgua Grande, parroquia Agusto N. Martínez y en la zona de la Junta de Regantes de la Acequia Alta Fernández, volviendo productivas más de 200 hectáreas.

Luego de obtener el suelo acorde para sembrar, el Magap entregó implementos para hacer abono verde, que se incorpora para mejorar la fertilidad del suelo.

El funcionario afirmó que la ventaja de la mecanización agrícola es el aumento masivo de la producción en minifundios. “Las máquinas pueden remover, limpiar y cosechar más rápido y de forma más eficiente, que con el trabajo humano o animal”.

Uno de los principales beneficios es la reducción de los costos de mano de obra por hectárea, y la nivelación y limpieza se puede hacer en menor tiempo. Así hay un incremento de los niveles de producción, que respaldado con la construcción de reservorios mejora las condiciones de vida y de trabajo de los agricultores.

 

 

 

Fuente: El Telégrafo | ElProductor.com

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