La actividad citrícola en la entidad tamaulipeca se encuentra en una grave amenaza de muerte por la presencia del “dragón amarillo”, enfermedad que en entidades como Colima y Michoacán ha arrasado con más del 80 por ciento de la superficie de cítricos en menos de tres años.
Y el riesgo en la zona centro donde se tiene esta actividad es enorme, pues las 44.000 hectáreas dedicadas a la producción de naranjas, limones, entre otros, de los municipios de Victoria, Padilla, Güémez, Hidalgo y Llera se han detectado psílidos infectados con la enfermedad, lo que hace inevitable que en cualquier momento comiencen a aparecer árboles enfermos.
Javier Ibarra Echartea, presidente de la unión de citricultores Emiliano Zapata del sector social adherida a la Confederación Nacional Campesina (CNC), dijo que sus compañeros ya han detectado varios casos de plantaciones comerciales enfermas, pero todavía no encuentran un solo árbol infectado.
Cada árbol enfermo, mencionó, tendrá que ser destruido de inmediato, porque de esa forma se evita que la plaga se extienda, y asegura que es la primera ocasión en que la citricultura se enfrenta a un peligro de desaparición total porque, hasta el momento, no existe cura para la enfermedad, por lo cual es importante la labor preventiva a través de fumigaciones.
De desaparecer la citricultura, señala, sería un golpe terrible para la economía de la zona centro de Tamaulipas, porque de ella dependen al menos 250.000 personas, entre productores, sus familias, piscadores, transportistas y otras actividades como el comercio que indirectamente resultan beneficiadas.
Reconoce que están preocupados porque la enfermedad podría comenzar a atacar los árboles, lo cual obligaría a sacrificarlos, para evitar la propagación de esta plaga. El insecto, recordó, se detectó primero en árboles de traspatio.
Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here