En el flanco occidental de la cordillera de los Andes -principalmente en los cantones Guaranda, Chillanes, San Miguel y Chimbo- se produce alrededor de 2 mil hectáreas de ‘mora de castilla’ de la mejor calidad. En promedio, el rendimiento por hectárea se ubica entre 8 a 10 toneladas. Para el cultivo de mora, las condiciones climáticas óptimas se encuentran entre los 2.000 a 2.800 metros sobre el nivel del mar y con una temperatura de 14 a 16 grados centígrados.

Los productores de los sectores más representativos -como la comunidad de Guantug Cruz, en el cantón Guaranda, y la comunidad Matapalo, en el cantón Chillanes-, han dedicado su vida a la producción de esta fruta. Segundo Rumiguano, presidente del Comité de Desarrollo Comunitario José Luchador Matavaca, ubicado en la parroquia Guanujo, se dedica al cultivo desde su niñez.

Rumiguano, contó que anteriormente los productores tenían rendimientos poco significativos, con productos de baja calidad y, por ende, de poca rentabilidad.
“Desde que llegaron los técnicos del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), tenemos productos de buena calidad, gracias a la asistencia técnica, capacitación e insumos. Esto aumentó nuestra producción y los compañeros agricultores han retornado al campo a trabajar en sus tierras”.

Este agricultor explicó que cada semana vende de 80 a 100 baldes, con 6 kilogramos cada uno valorados en 6 dólares, lo que permite sostener a su familia. Las características tan particulares de la mora han permitido que, semanalmente, se venda el producto en el Mercado de Transferencia de Guayaquil y en el Mercado Mayorista de Ambato, donde se comercializan unas 27 toneladas.

La asistencia técnica precautela el ambiente

Tatiana Dávila, responsable de la Unidad Agropecuaria del Magap, en Bolívar, señaló algunos de los beneficios que reciben los productores. Entre estos destacó la entrega de 960 kits de insumos a los agricultores de las principales zonas productoras. “Si bien no se llega a todos los productores, hemos procurado ayudar a los más emprendedores, y que estos sirvan de ejemplo para que los demás se motiven”, dijo Dávila.

Los insumos proporcionados tienen bajo impacto ecológico ya que se busca crear una cultura de producción amigable con el ambiente. Para lograrlo, los técnicos capacitan y dan asistencia en la aplicación de los insumos y uso de productos agroecológicos, con lo que se incrementó la cosecha.

También, con el objetivo de aumentar rendimientos de productividad, el Magap y el Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), introdujeron nuevas variedades, como la ‘andimora’ o mora sin espinas, muy aceptada por los agricultores, ya que facilita los procesos de cosecha.

Además, a través de la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de la Calidad (Agrocalidad), el Ministerio trabaja en la certificación fitosanitaria de la mora de castilla. Esto permitirá abrir opciones de exportación a Estados Unidos, Reino Unido y Europa.

Aníbal Coronel, director Provincial Agropecuario de Bolívar, resaltó que se ha emprendido acciones para que los pequeños productores comercialicen de manera organizada, y que la cadena de intermediación se reduzca. Se priorizan los temas de poscosecha para asegurar la calidad física y sanitaria.

La comercialización de la ‘naranja de Caluma’ es potenciada

Por su dulzura, color y olor, las naranjas cultivadas en el cantón Caluma han adquirido renombre nacional y son muy apreciadas por los consumidores ecuatorianos.
Dada la importancia de este cultivo, el Magap entregó el año pasado 2.400 kits de insumos de bajo impacto, para beneficiar a 2.000 productores en toda la zona naranjera de la provincia, principalmente en Caluma, Las Naves y Guaranda, donde se asienta el mayor porcentaje de las 11.200 hectáreas de naranjas cultivadas. Además, se entregaron 9.000 plantas de naranja de las variedades ‘mandarina king’, ‘valencia’, ‘lima’ y ‘tangelo’, distribuidas en todo el subtrópico de la provincia.

El Magap y el Proyecto del Buen Vivir Rural ejecutan un plan piloto para que 16 pequeños productores de naranja de Caluma comercialicen semanalmente, a través del Instituto de Provisión de Alimentos (Proalimentos), 40 mil naranjas a 6 dólares el ciento, para ser entregadas a niños y jóvenes de las unidades del milenio de Bolívar.
René Barragán, de la Asociación 14 de Julio, de la comunidad San Pablo de Pita, destacó que su producción mejoró y ahora cosecha unas 800 mil naranjas.

“Antes nos sentíamos desamparados. Ahora, con la ayuda de los proyectos del Magap, nos sentimos en buen camino para mejorar nuestra vida”, dijo. Para acceder a los beneficios ofertados, los agricultores deben estar debidamente acreditados al Magap; pertenecer a una asociación de productores, y tener vocación de trabajo y emprendimiento.

Los beneficiarios realizan además un manejo agroecológico en los cultivos, que consiste en la aplicación de productos de sello verde, acompañados con abonos orgánicos (humus, composteras, bioles, te de estiércol, purines, etc.), a fin de tener mejores productos.

Fuente: El Telégrafo | ElProductor.com

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