Un total de 1.014 inseminaciones artificiales bovinas se efectuaron en la provincia del Azuay, entre el año pasado y lo que va del actual, como parte del Programa de Mejoramiento Genético del Programa Nacional de Ganadería Sostenible del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP).

Hasta el momento se ha reportado el nacimiento de 161 crías, mientras otras vacas aún están en el periodo de gestación.

 

En la cuenca del Río Paute -que comprende los cantones Paute, Guachapala, El Pan y Sevilla de Oro- son 26 los terneros nacidos, mientras 32 vacas están preñadas, y de otras está por conformarse la preñez mediante las ecografías realizadas por las unidades móviles veterinarias, que brindan asistencia gratuita en toda la provincia.

En Azuay, una inseminación artificial particular cuesta cerca de 60 dólares por vaca inseminada. El servicio del MAGAP es gratuito.

Entre las crías nacidas se dio el caso de un parto gemelar, de la ganadera Ester Méndez, de la parroquia Palmas, en el cantón Sevilla de Oro. Indicó que fue “grata” la sorpresa que recibió al darse cuenta que su vaca estaba lista para parir un segundo ternero.

Agregó que para ella representa un importante impulso para su economía al haber recibido ese servicio de manera gratuita, evitando el costo del toro y obtener dos animales.

El Gobierno Nacional, a través del MAGAP, subsidia pajuelas provenientes de laboratorios certificados y de alta calidad genética, tanto importadas como nacionales, con el objetivo de que los productores pecuarios no incurran en gastos de mantenimiento y manejo de equipos de inseminación artificial.

Enma Valverde y su esposo Benito Villavicencio son ganaderos de Sevilla de Oro. Indicaron que actualmente tienen tres vacas inseminadas, una cría nacida y dos vacas preñadas.

Valverde manifestó que antes realizaban la cría de ganado de manera empírica, pero, actualmente, con la asistencia del MAGAP pueden mejorar su productividad.

Emma Mora Andrade, directora Provincial del MAGAP, expresó que los beneficios para el productor son: una mejora en la calidad genética de la zona al reunir características de las razas propias de la zona y las razas puras de las pajuelas; el aumento en la productividad de leche; la anulación del riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual, y un importante ahorro para el productor.

Enrique Castro, productor de la parroquia Tomebamba, en Paute, resaltó el apoyo que ha recibido por parte del MAGAP, ya que fue beneficiado con nueve inseminaciones artificiales que dieron como resultado a cinco crías nacidas, una de las cuales ganó el tercer lugar en una feria ganadera local.

La Asociación de Productores Lácteos de Tomebamba, a la que pertenece Castro, será beneficiada con un centro de acopio lechero comunitario del MAGAP, que les permitirá comercializar directamente a las industrias procesadoras, sin intermediarios.

Mediante la Estrategia Hombro a Hombro, la Dirección Provincial además forma promotores, mediante la capacitación de manera intensiva a productores de la zona, para que inseminen artificialmente a las reses de  propiedad de los miembros de la comunidad.

Fuente: MAGAP | ElProductor.com

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