Museo de las Conceptas recuerda que desde la colonia se usaba las plantas para curar dolencias y alimentarse.

Un aroma ácido, pero sutil, que se mezcla con olores dulces, pero agradables, provienen de algunas plantas como el jazmín del cabo, el cedrón, romero, ruda, entre otras, que son parte del Jardín de los Olores, a la entrada del cementerio en el Museo de las Conceptas. Su ubicación se debe, justamente, para que el aroma de las plantas contrarreste el olor que emanaba de las criptas del cementerio interior que allí había, menciona Catalina Cisneros, directora del Museo, en donde se planifica realizar talleres sobre siembra y uso de plantas medicinales en las casas. La propuesta nace fundada en que en la época de la colonia los jardines en las casas patrimoniales tenían un fin “utilitario”, ya que había plantas medicinales, frutales y hornamentales, que se usaban por las personas ya sea para la alimentación o para tratar ciertas dolencias, como en el caso de la manzanilla, que tiene propiedades antiinflamatorias.

Importancia

En uno de los traspatios del Museo de los Conceptas sigue de pie un árbol de toctes (nogal), junto al espacio donde funcionaba la cocina. Cuando los toctes caían al suelo, los cuyes que se criaban en el sitio se comían toda la cáscara que cubría la dura corteza, y quedaba listo para las religiosas lo partan. Es decir, “todo cumplía una función”, cuenta Cisneros. De igual forma, hay un árbol de achira, que era muy común en las casas durante la colonia, cuyas hojas se utilizaban hasta como improvisados platos, en el caso de las pampamesas, por ejemplo, y también para envolver los tamales. Árboles de mora, chirimoya, higo, entre otros, eran comunes en las viviendas y cuyos frutos se usaban para el consumo de los miembros de la familia. Para Tamara Landívar, curadora-investigadora del fondo nacional de etnografía del Ministerio de Cultura y Patrimonio (MCyP), indica que según los estudios de los cronistas, antes las casas tenían espacios para la “chacra” (pequeña finca rural dotada de vivienda y terreno para el cultivo y la crianza de animales domésticos), donde se cultivaban las plantas para el consumo y las medicinales, pues las familias solían ser numerosas. Incluso había casas con espacios para la crianza de animales como pollos y cuyes, y para guardar los animales de carga.

Propuesta

A decir de Landívar, se debe fomentar el uso de las plantas medicinales y “volver a la chacra”, ya que es una forma de autosustentabilidad para las personas. Ahora, si todavía existen casas patrimoniales, sus patios se han convertido en garages, sostiene. Catalina Cisneros, directora del Museo de las Conceptas, indica que los talleres de uso de plantas medicinales iniciarán en el periodo vacacional, porque en una primera etapa se enfocará en los niños de los barrios cercanos al museo como La Merced y Todos Santos. También se trabajará con los alumnos de primaria de unidades educativas y posteriormente se abrirán los talleres al público en general, aseguro la directora. (PVI)-(I)

MÁS DETALLES

– El Museo de las Conceptas, ubicado en la calle Hermano Miguel 6-33 y Juan Jaramillo, tiene cinco espacios de jardines que responden a un trazado colonial, señala Catalina Cisneros, directora del museo.

– Por motivo de los 30 años que cumplirá el Museo de las Conceptas, en noviembre de este año, se planifica lanzar la reedición de un folleto de Piedad Paredes, sobre el uso medicinal de las plantas.

– Según Catalina Cisneros, la orden de las Madres Conceptas se instaló en el año de 1592 en una casa adecuada y un terreno donado. Luego se construyó el convento que funciona hasta la actualidad.

Fuente: El Mercurio | ElProductor.com

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