La demanda internacional de cultivos como los espárragos verdes, la páprika, los aguacates Hass, las uvas, las alcachofas y distintos tipos de frutas de Ica, unos 260 km al sur de Lima, ha dado lugar a una escasez de aguas subterráneas, lo que ha provocado conflictos sociales en la cuenca del río Ica y ha causado daños graves a su acuífero. La situación se atribuye a las compañías de exportaciones agrícolas que producen estos cultivos y dependen únicamente del bombeo de agua las 24 horas del día, lo que conduce a la sobreexplotación del acuífero.
Según María Teresa Oré, profesora de gestión de recursos hídricos en la Pontificia Universidad Católica del Perú, para contrarrestar el problema, se necesita un Estado fuerte y con autoridad que pueda regular e imponer sanciones, y un marco legal claro de normas para todos los usuarios del agua.
Propone establecer comités de recursos hídricos en los que todos los sectores de la cuenca puedan participar, y que dispongan de personal técnico con financiación autónoma. En estos foros, todos los usuarios de la cuenca podrían negociar sus peticiones y derechos, así como la regulación y la normativa relativa al uso de las aguas subterráneas.
Otras medidas propuestas por la profesora son promover el uso combinado de las aguas subterráneas y las aguas superficiales, recargar continuamente el acuífero mediante estanques en los que el agua pueda filtrarse al subsuelo, y reutilizar las aguas residuales.
Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

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