La cosecha de invierno de maíz amarillo se adelantó este año. Esto sucedió así porque los agricultores empezaron a sembrar en noviembre, un mes antes de lo acostumbrado, en respuesta a las incertidumbres generadas por el fenómeno El Niño. Según Carol Chehab, subsecretaria de Comercialización del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), esta circunstancia causó inconvenientes en la entrega de la producción.
En la IV Rueda de Negocios, promovida por esta cartera de Estado a inicios de abril, se comercializaron 360.000 toneladas métricas de maíz amarillo duro. Este volumen corresponde al 30% de la producción destinada al sector avícola que representa aproximadamente $ 120 millones. Aunque en la rueda participaron 84 asociaciones maiceras y 22 empresas balanceadoras, no se completó el volumen de ventas esperado que era de 400.000 toneladas.
Por esta razón, el Magap trabaja en conectar a las asociaciones que no vendieron con las industrias que no asistieron por problemas climáticos. Además, evalúa la posibilidad de desarrollar una segunda rueda de negocios este año para promover la venta de la cosecha de verano. Su realización dependerá del volumen de producción, ya que por lo regular el 80% del grano se cosecha en invierno -abril a agosto- y el 20% en verano -septiembre a diciembre.
El precio oficial del quintal de maíz con 13% de humedad y 1% de impurezas es $ 14,90. Para controlar que se pague esta tarifa, el Magap ubica personal en los centros de acopio de comerciantes e industrias. Hasta el momento dispuso 42 técnicos en Los Ríos y 37 en Guayas. El número aumentará conforme las zonas saquen su producción. Tampoco se otorgarán cupos para la importación de torta de soya -sustituto en la elaboración de balanceados-, si las industrias no absorben las existencias de maíz. Por otro lado, el Banco Nacional de Fomento (BNF) dispondrá de $ 5 millones para créditos a las asociaciones que destinen los recursos a la adquisición del grano.
La empresa pública UNA captará hasta el 15% de la producción
Para beneficiar con precios justos a los pequeños productores y sus asociaciones, la Unidad Nacional de Almacenamiento (UNA EP) compraría hasta 150.000 toneladas de maíz, es decir, entre el 10% y 15% de la producción anual.
A ese efecto, la semana pasada, la empresa pública habilitó 9 centros de acopio ubicados en los cantones Mocache, Vinces, Puebloviejo (Los Ríos); Balzar y El Empalme (Guayas); y Tosagua (Manabí). Estos centros se suman a la gestión de compra de cosechas de cuatro plantas de silos fijos que funcionan en Ventanas, Quevedo, Daule y Portoviejo.
El 30% de la cosecha estaría en riesgo por factores fitosanitarios
De acuerdo a un levantamiento de información del Magap, en 3.000 fincas existen problemas fitosanitarios que afectan 10.000 ha de cultivo que se concentran en los cantones Mocache, El Empalme y Balzar.
Hugo Huaraca, ingeniero del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), señala que los principales causantes de las plagas son hongos y virus que prevalecen por el uso de semillas de mala calidad, la falta de rotación de cultivos y el exceso de lluvias.
Según Henry Peña, presidente de la Corporación Nacional de Maiceros, las enfermedades en los cultivos disminuirán el volumen de producción de invierno un 30%. Por esta razón, en las zonas afectadas, el Magap fortalecerá la asistencia técnica en la próxima siembra. Así se espera mantener el nivel de producción del año anterior, que fue 1,35 millones de toneladas.
La productividad por hectárea aumentó hasta 8 toneladas
El plan de mejora competitiva aplicado por los agricultores en los últimos años permitió que el sector duplique su productividad. En 2010, el rendimiento era de 2,95 toneladas de maíz por hectárea (ha). En cambio, en 2015 se alcanzaron 5,5 toneladas por ha en las pequeñas plantaciones y hasta 8 toneladas por ha en las grandes plantaciones.
Mediante una inversión de $ 5 millones por año, el Magap apoyó la producción a través de la entrega de paquetes tecnológicos subsidiados, que incluyen semillas certificadas, fertilizantes y agroinsumos. También se beneficia a los productores en la adquisición del Seguro Agrícola que se subsidia un 60%.
Según Chehab, se registra un crecimiento anual de 7% en la producción ecuatoriana de maíz desde 2012. Esto le ha permitido al país acercarse prácticamente a la autosuficiencia en el abastecimiento de sus necesidades locales. La funcionaria destacó que hace 5 años se requerían importar entre 300.000 y 500.000 toneladas. En 2015, sin embargo, la importación disminuyó a 30.000 toneladas.

Fuente: El Telégrafo | ElProductor.com

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