Empresarios hoteleros de Salinas aseguran que tras el terremoto del 16 de abril, aunque no tuvieron afectaciones estructurales, sí se han presentado perjuicios económicos.

Tras las dos últimas réplicas más fuertes, del miércoles último, ha habido más afectaciones en el sector turístico de esta localidad, según Jorge Sotomayor, empresario hotelero.

Sotomayor, propietario de tres hoteles en Salinas, dijo que esta semana se habían reservado entre 10 y 15 habitaciones, pero que luego de los sismos algunos las cancelaron.

“Parece que la psicosis había pasado un poco, pero con esto (los temblores) que ha vuelto, la gente ha retirado nuevamente las reservaciones, eso afecta porque antes los turistas venían por Esmeraldas y Manabí y llegaban a la Península, pero ahora no”, dijo.

Los operadores turísticos señalaron, además, que en este mismo periodo en el 2015, pese a ser temporada baja, tenían entre el 30% y 35% de las habitaciones ocupadas, pero que ahora no llegan ni al 15%.

Además del temor tras el terremoto, indicaron que creen que la crisis económica, los problemas en las vías, la falta de promoción turística y los constantes anuncios de oleajes y aguajes inciden en la ausencia de turistas.

“Estábamos preparados para despedir la temporada, pero dos semanas antes se notó la economía nacional y la gente comenzó a restringir (gastos)”, dijo Sotomayor y agregó que, por las lluvias y los deslaves, se bloquearon las vías que conectan la Sierra y Costa.

Richard Delgado, subgerente del hotel Barceló, coincide en que en esta ocasión se ha evidenciado una baja en la llegada de huéspedes y que se han visto en la necesidad de agilitar los puntos de venta en otras ciudades y crear promociones.

“En los actuales momentos la crisis en el país, aparte el terremoto, ha hecho que el turista local y extranjero no asista mucho a los lugares turísticos”, explicó Delgado, aunque afirma que si bien fue el inicio del año escolar en la Costa, “parece que todo se hizo un conjunto, el año pasado teníamos entre un 30% y un 40%, no como ahora que estamos a un 15% o 20% de ocupación”, añadió.

Entre las estrategias que varios de los administradores y dueños de hoteles ejecutan está el enviar de vacaciones al personal, con la finalidad de no despedirlos, confían en que los tiempos mejoren. Añadieron que mayo y junio les preocupa más porque en julio hay mayor movimiento por la temporada de avistamiento de ballenas.

Otón Arboleda, propietario de la hostal Cocos y director cantonal de Turismo de Salinas, dijo que se debe trabajar en un plan y propone no cobrar impuestos para realizar actividades que motiven la llegada de turistas.

 

 

 

Fuente: El Universo | ElProductor.com

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