Se trata de un ácaro que afecta al rendimiento del cultivo, provocando daños económicos. Es la primera vez que se detecta la plaga en Argentina, por lo que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina (INTA) da recomendaciones sobre su prevención y manejo.

Es un ácaro fitófago ? Tetranycopsis horridus? sobre el cultivo de avellano, que afecta gravemente el crecimiento vegetativo, el rendimiento del cultivo y provoca importantes daños económicos.

Según Darío Martín –referente en fruticultura del INTA Valle inferior del Río Negro– el interés por los frutos secos se incrementó notablemente en los últimos años al igual que la extensión plantada. “Al aumentar la superficie cultivada comienzan a aparecer problemas sanitarios que deben ser abordados”, afirmó.

Según el especialista, existe en el mundo poca información acerca de los ácaros que afectan al avellano. Por eso, el INTA Valle inferior del Río Negro, trabaja en el diagnóstico e identificación sanitaria del cultivo, en el marco del proyecto “Generación y desarrollo de tecnología para la detección, seguimiento, predicción, prevención y control de vectores, plagas emergentes y/o limitantes de la producción frutícola argentina”.

Este ácaro fitófago, asociado a diversas especies de betulaceae, cupressaceae, juglandaceae, leguminosae y pinaceae, se encuentra distribuido en Canadá oriental y central, este y oeste de Norteamérica, norte de México, Europa, Asia al norte del Himalaya, África septentrional y las zonas norte y central de la península arábiga. “Probablemente ingresó a nuestro país asociado a alguna de esas especies”, reflexionó el especialista.

La aparición de este ácaro y los daños producidos en una plantación comercial de avellanos, alertan a técnicos y productores. Al respecto, Martin señaló: “Es muy importante que los productores locales, en caso de que detecten la presencia del acaro, realicen actividades de monitoreo en sus plantaciones y programen rápidamente medidas de control para evitar su proliferación”. Así, el primer ataque detectado de esta plaga se controló efectivamente con aplicaciones químicas a base de abamectin y aceite mineral.

La intensificación de las actividades de monitoreo y relevamiento sanitario en la región, a partir del seguimiento particular de la plantación de avellano afectada por el ácaro y la extracción de material vegetal en diferentes momentos para examinar en laboratorio, es fundamental.

En Argentina, prácticamente la totalidad de la producción de avellanas se descascara antes de su comercialización. Las variedades más cultivadas son aquellas destinadas a la industria de la chocolatería con Tonda di Giffoni como principal cultivar. Con buenas condiciones y un adecuado manejo de frutales se pueden alcanzar rendimientos cercanos a los 2.500 kilogramos por hectárea con valores de venta de 3,50 a 4 dólares por kilo.

 

 

 

Fuente: Portal Fruticola | ElProductor.com

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