El mercado europeo busca sobre todo variedades no fibrosas, una tendencia que Altamir G. Martins, director de operaciones de Finobrasa, ve año tras año. La ventana de producción de la variedad Kent es muy corta, a causa de las malas condiciones meteorológicas, por lo que avanzan lentamente en ese mercado. “Significa que la producción está muy concentrada al final del año, entre finales de octubre y enero”. Añade que otras variedades, como la Palmer y la Keitt, aguantan bien todo el año. “La Tommy Atkins está más concentrada en el mercado estadounidense, donde enviamos alrededor de 1,5 millones de cajas al año”, continúa, aunque, a partir de febrero, se envía también a otros mercados, a causa de la enorme demanda europea.

“Alrededor del 65% de estos volúmenes se exportan a Europa”, continúa el productor, y enumera sus puertos de entrada: Reino Unido, la zona del Mediterráneo, Europa del Este y Europa septentrional. “Intentamos distribuir la producción para llegar a todos esos puntos”.

La compañía brasileña Finobrasa forma parte de la rama agrícola del grupo Vicunha, que abarca todo tipo de sectores comerciales. Finobrasa, fundada hace 30 años, produce y exporta mangos y uvas, y, a partir del año 2000, estudió los requisitos y prioridades del mercado europeo y aumentó sus plantaciones de variedades de mangos no fibrosas, como la Keitt, la Kent y la Palmer, y continuó con sus antiguas plantaciones de Tommy Atkins, que es la variedad que prefiere el mercado estadounidense, según Altamir. La compañía posee 1.000 hectáreas de mangos y exporta unos 3,5 millones de cajas al año.

“El mercado de los mangos ha sido estable durante el último año”, explica el productor. Ha percibido volúmenes correctos de distintas partes del mundo y no ha experimentado una variación muy grande de los precios. “En Brasil, tenemos mangos los últimos tres meses del año, con volúmenes muy bajos, que ahora están aumentando lentamente”. Comenta que ya no se puede ver el inmenso volumen de hace cinco o seis años, cuando el volumen de todos se concentraba durante el segundo semestre, y opina que es bueno que las compañías estén intentando repartir sus volúmenes durante todo el año. “Veo un buen momento en el segundo semestre porque Brasil ha dividido sus volúmenes: más o menos la mitad para Estados Unidos y la mitad para Europa”.

En cuanto a los precios en Europa, prevé que no bajarán de los 5 € durante un tiempo, aunque han disminuido ligeramente por el aumento de los volúmenes brasileños. Actualmente, los mangos Tommy Atkins están alrededor de los 6 €, aunque no tiene mucha información sobre la temporada española de este año. Por otra parte, en Estados Unidos, la temporada mexicana es muy fuerte en estos momentos. El mercado estadounidense siempre importa mangos mexicanos, pero la temporada mexicana termina en agosto, según el productor. “Desde finales de agosto hasta octubre, es la temporada exclusivamente brasileña. Solo Brasil abastece a Estados Unidos. Septiembre/octubre es un momento fantástico para Brasil”, afirma.

Además de los mangos, el nuevo negocio de Finobrasa son las uvas. La compañía comenzó a cultivar uvas hace dos años y, a partir de una plantación en la región de Petrolina, está aumentando su superficie y posee unas 100 hectáreas de uvas sin pepitas, aunque su proyecto consiste en aumentar a 250 hectáreas en un periodo de dos o tres años. “Las exportaciones de uvas brasileñas están muy concentradas entre octubre y diciembre, ya que hay tanta competencia que nos es imposible antes. Durante el resto de meses, la producción se destina sobre todo al mercado local”, explica Martins. “Esperamos exportar unos 60 contenedores este año, unas 115.000 cajas, pero aumentarán”, prevé.

Es un crecimiento lento a causa de la sequía en la región de Petrolina. “Hay un lago que es la fuente de agua de riego más importante, pero ahora está solamente al 23% de su capacidad”, se lamenta. Explica que hay dos regiones de producción importantes: el sur y el norte. Es en el norte donde la compañía tiene unas 800 hectáreas de mangos y la planta de envasado principal. “Esta región está más cerca del mar, de modo que tenemos más oportunidades de conseguir agua. Cavamos pozos, de donde conseguimos un buen volumen de agua subterránea”. Se trata de un momento difícil, pero, por suerte, la previsión mejorará próximamente y, en enero, las lluvias llegarán con normalidad, según Martins.

 

 

Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

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