Debido a la escasez de tomate industrial que hay en el país, se aprobó la importación de un contingente de pasta cruda o pulpa de tomate como materia prima para poder hacerle frente a las cuotas de producción que le exige la empresa multinacional Nestlé S. A. a los productores panameños.
Al igual que el rubro cebolla, la producción de tomate está pasando por una situación difícil lo que es atribuido al abandono del sector agro y al impacto de las condiciones meteorológicas, lo que ha hecho que baje su cosecha.
El período de importación de este contingente será desde la última semana de junio hasta el 31 de diciembre de 2016.
Este es el segundo año consecutivo en que Panamá tiene que verse en la necesidad de importar pasta cruda o pulpa de tomate como materia prima debido al desabastecimiento de este rubro.
El tomate panameño es la materia prima para la elaboración de pastas y salsas. En los últimos años la producción ha terminado en pérdidas para muchos productores santeños.
La semilla se planta en diciembre, la cosecha inicia en marzo y se extiende hasta la primera quincena de abril, el costo para cultivar una hectárea alcanza de 8.000 a 10.000 dólares.
De 1970 a 1980 existían más de 600 productores de tomate. Entre 1980 a 1990 esta cifra varió a poco más de 400. Mientras, para la zafra correspondiente este año se contabilizaron tan solo 112 productores.
En Panamá, está la única planta a nivel de Centroamérica que trasforma este tomate en salsas y pastas para consumo nacional y ser exportado a Costa Rica.
El quintal de tomate se paga a 9 dólares con 50 centavos, casi 10 centavos por libra.
Los comercializadores han señalado que la producción local es buena; no obstante, requiere de un mayor apoyo tanto del sector privado como público para lograr mejorar su producción.
Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

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