Se realizan estudios y pruebas para elaborar nuevos productos a más del jarabe,
en fábrica artesanal.

Atrás a quedado aquella idea de que los pencos sólo sirven para lindero, o para sacar la cabuya; cada vez son más las bondades que se descubren especialmente en el ámbito de la salud.
Quienes los procesan ya para extraer licor, miel, u otros productos, aseguran que el azúcar que contiene el pulque (jugo extraído de tallo del penco o agave), es beneficioso y lo pueden consumir sin efectos dañinos incluso las personas con problemas de diabetes.
La fisioterapista cuencana, Flor Barrera, sostiene que el penco es una planta muy bondadosa, por ello el slogan de su fábrica artesanal de jarabe de penco con la marca Regenpen es “El sabor que sana”.
Recuerda que su salud se quebrantó por un problema óseo en su rodilla, empezó a tomar el jarabe de penco y a masajearse con este producto y de a poco se sintió mejor. Desde entonces, hace cinco años, empezó a trabajar en la producción del producto, mismo que lo emplea constantemente en su clínica de fisioterapia y medicina natural ubicada junto a la fábrica que está cerca del Grupo de Artillería Calderón, en la ciudadela Primavera.
Bautizó a su producto con el nombre de Regenpen, palabra que deriva de una reflexión, “Penco que regenera”, ésto por su experiencia en el tratamiento de su problema de rodilla.
Junto a su socia María Eulalia Vélez, trabaja en los estudios y pruebas para lanzar al mercado nuevos productos incluso con fines de exportación. Este emprendimiento también ha permitido abrir fuentes de trabajo e ingresos para varias familias especialmente de los cantones Gualaceo, Nabón y Oña, quienes le proveen del pulque.
Se atribuye al jarabe de penco Regenpe, propiedades curativas para casos de artrosis de rodilla; podría evitar el cáncer de colon, regeneración de articulaciones, osteoporosis, tos, asma, insomnio, anemia, colitis, gastritis, y sería un reductor de niveles de triglicéridos, colesterol y ayudaría a controlar la diabetes y obesidad. También se elaboran barras de ajonjolí y amaranto con miel de penco.
En su fábrica Flor Barrera procesa unos 800 litros de pulque por mes, el rendimiento es bajo, pues se requiere unos cinco litros para sacar un frasco de 350 mililitros de jarabe explicó la emprendedora, quien hizo un llamado para que se cultive el penco en los terrenos que a veces permanecen improductivos.

* El producto ha tenido gran acogida, ya está en gran parte de las tiendas naturistas de Cuenca; en Baños de Ambato; El Guabo y Pasaje (El Oro); en Quito. Se puede solicitar el producto al 2890860.

 

 

Fuente: El Mercurio | ElProductor.com

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