La exportación de cerezas de la zona a Canadá se destrabó en estos días luego de que ese país flexibilizaran las exigencias fitosanitarias. El Senasa no había comunicado a tiempo la implementación de un nuevo protocolo de exportación, por una plaga conocida como polilla de la vid (Lobesia botrana) que no afecta a la cereza. Es por eso por lo que la CFIA (Canadian Food Inspection Agency), una suerte de Senasa de Canadá, decidió dar marcha atrás con el estricto protocolo.
El problema se resolvió hace unos días. Por eso, el martes y jueves de la semana que viene se empezarán a enviar los primeros 6.000 kilogramos de esa fruta a algunos supermercados canadienses.

Pablo Cousiño, de Alquimia Fruits SRL, empresa encargada de exportar la cereza de unos ocho productores de la región, dijo a LM Neuquén que “se flexibilizó el protocolo y no requirió el bromurado de la cereza para exportarla”. Se trata de elevar a unos 20 grados la temperatura de la fruta para eliminar la plaga. Pero, en rigor, la polilla nunca existió en los lotes de primera calidad de la zona.

El objetivo es que durante toda la temporada se exporten alrededor de 20.000 kilos de cerezas. La semana que viene comenzarán con la variedad Lapins hacia Canadá, que es un mercado relativamente chico para la producción local. Es una variedad del fruto requerida por el mercado, con un equilibrio entre el color, tamaño y sabor.

A pesar de los envíos de esa fruta a ese país del norte, Argentina aún espera abrir mercados más grandes como China, donde hay exigencias burocráticas a otro nivel.

Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

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