El mercado de la batata está creciendo. Solo en Europa, la demanda ha aumentado un 12% en los últimos años. En total, el consumo superó las 300.000 toneladas en 2017. Y el pico de esa curva de crecimiento todavía no se ha alcanzado, pues el consumo europeo sigue siendo mucho menor que el americano. Buenas noticias para el sector europeo. Los comerciantes están respondiendo; la demanda es buena y los productores del norte de Europa están probando el cultivo de batatas en sus campos con resultados con diferentes resultados. En los Estados Unidos, el sector se está preparando para el tradicional pico de Pascuas, pero también busca formas de incrementar el consumo todo el año. Los productores israelíes tienen un problema de lujo, pues el alto precio en el mercado nacional ha reducido de manera considerable las exportaciones en los últimos años, pero también existen oportunidades.
Israel: Los altos precios en el mercado nacional reducen las exportaciones
En los últimos años, el sector de la batata ha pasado de estar orientado a la exportación a centrarse en el mercado nacional. Antes, Israel era uno de los mayores proveedores de batatas para Europa. En 2012, el país pasó a segundo puesto por detrás de los Estados Unidos. En el periodo de más actividad, el país exportaba 20.000 toneladas anuales, pero esa cifra ha caído a una media de 6.500 toneladas en los dos últimos años.
El motivo principal de esa caída es el elevado precio que se obtiene en el mercado nacional, resultado del aumento de la demanda y del descenso de la oferta. En Israel, el consumo ha crecido en los últimos años, por lo que una volumen cada vez mayor de producto local se ha redirigido al mercado nacional. En los dos últimos años, las sequías y el calor inusual también han afectado a las áreas de cultivo, lo cual se ha traducido en volúmenes decepcionantes. Como resultado, los precios han seguido subiendo y gran parte de la producción ha acabado en el mercado nacional. Actualmente, el precio oscila entre 2,50 y 3,50 euros por kilo, lo normal para esta época del año, cuando la oferta alcanza su punto máximo. En términos históricos, sin embargo, los precios siguen siendo altos.
El volumen restante se envía exclusivamente a Europa. Francia, los Países Bajos y el Reino Unido son los clientes más importantes. Las exportaciones a los Estados Unidos han caído de manera pronunciada por los problemas de calidad que surgen en trayectos largos. Para otros productos, Rusia es un mercado atractivo, pero, debido a los altos precios, no hay demanda de batatas israelíes allí.
Los mayores obstáculos para la exportación son una calidad relativamente baja y la capacidad de almacenamiento. Las variedades se han seleccionado principalmente teniendo en cuenta las condiciones climáticas y el tipo de suelo, pero la demanda de buena calidad ha aumentado, dado el crecimiento del mercado. El Gobierno y los institutos de investigación están colaborando para desarrollar nuevas variedades capaces de ofrecer un mayor rendimiento y una mejor calidad.
EE. UU. se prepara para el pico de demanda en Pascua
El sector se está preparando para el incremento de la demanda que se suele registrar en Pascua. La oferta es estable. «Nos estamos acercando al tercer periodo de pico, que se produce en torno a Pascua», explica un comerciante. Después de las vacaciones de Navidad, la demanda se volvió a estabilizar. Un comerciante dice que tiene volumen suficiente para los próximos meses, al menos hasta que comience la nueva temporada en otoño. Si bien hay disponibles volúmenes ligeramente mayores, la demanda también ha crecido. Los productores de batatas tienen el viento a favor. Se están incorporando nuevos productores y los que ya estaban van ampliando su superficie de cultivo. Sin embargo, un comerciante opina que el mercado tiene que esforzarse más en vender las batatas fuera de los periodos vacacionales y comercializarlas como un producto estándar. La demanda sigue registrando picos en torno a Acción de Gracias, Navidad y Pascua.
«Los precios están por los suelos, casi 10% más bajos que el año pasado», asegura un comerciante. No obstante, prevé que el precio se recupere. «Ahora mismo no es sostenible. Si los productores no pueden ganar dinero, dejarán de cultivar batatas y la demanda subirá».
Nigeria es el mayor productor del África subsahariana
Con un volumen que asciende a 3,92 millones de toneladas, Nigeria es el mayor productor de batatas del África subsahariana y lidera las clasificaciones mundiales. El cultivo se produce sobre todo en el norte del país. Pese a que hay un gran volumen disponible, el potencial de exportación es reducido. Debido al incremento de los impuestos indirectos a partir de junio, el precio subirá un 6% de media.
Chinese aumenta un 40% la superficie de cultivo
Guangxi es una de las principales zonas de producción de batata de China. El año pasado, el mercado fue excepcionalmente bueno, lo que animó a los productores a aumentar de forma significativa la superficie de cultivo. Según las estimaciones, la superficie ha crecido un 40% este año con respecto al pasado. En el norte del país, el cultivo está mecanizado en su mayor parte, mientras que en el sur se emplea mucha mano de obra. Esto se refleja en los precios, pues las batatas del norte son más baratas que las del sur. No obstante, la temporada en el norte es corta, de octubre a noviembre. En Cantón y Guangxi, la temporada va de noviembre a mayo.
Australia: Más oferta que demanda
Los productores indican que la oferta supera a la demanda en estos momentos. A no ser que unas condiciones meteorológicas extremas lo eviten, los volúmenes disponibles en los próximos meses crecerán con respecto al año pasado. Las condiciones de cultivo han sido buenas, lo que significa que la producción es abundante. De acuerdo con un productor de Nueva Gales del Sur, este gran volumen ejercerá presión sobre los precios. En la campaña de la batata no se producen picos. Para garantizar la oferta todo el año, hay una cosecha en verano y otra en invierno. Como resultado, los productores pueden reaccionar a los cambios del mercado. Hay cuatro variedades: amarilla, roja, morada y blanca, pero el 90% de la superficie se dedica a la amarilla.
El cultivo italiano atrae a inversores extranjeros
A algunos pequeños comerciantes les resulta difícil tener oferta todo el año, pero no supone ningún problema para los de mayor tamaño. Tanto la demanda como la oferta son buenas, en opinión de un comerciante. Los resultados en noviembre y diciembre fueron «desastrosos» porque la oferta española provocó que cayeran los precios. A partir de enero, el mercado mejoró, según informa un productor que dedica 10 hectáreas a este cultivo.
En general, las condiciones del mercado son buenas. La industria continúa demandando batatas, pero los precios ofrecidos son «ridículos». Un comerciante dice que la industria ofrece 0,20 euros, mientras que esas mismas batatas alcanzan en el mercado fresco entre 1,20 y 1,50 euros. Los inversores extranjeros también ven oportunidades en el cultivo italiano y están dispuestos a invertir en Apulia. «Parece que el potencial del cultivo italiano es mayor que el del español y el israelí», señala un comerciante.
La demanda alemana se dispara
La oferta de batatas es satisfactoria actualmente, según indican los importadores. Las batatas de los Estados Unidos son las más comunes en el mercado, puesto que la temporada del sur de Europa ya ha terminado. La cuota de cultivos norteafricanos también es muy limitada. El precio (de compra) medio está subiendo y oscila entre 7 y 7,50 euros por 6 kilos. Esto supone una subida de precios de cerca de 1 euro desde noviembre de 2017. En parte, se puede explicar por la desaparición de las variedades europeas, por lo que se ha reducido la presión sobre los precios. Además, los costes de logística están subiendo deprisa por los altos precios del petróleo, pero también por la falta de conductores en los Estados Unidos. Por tanto, se espera que los precios suban todavía más pasadas las Pascuas.

Ahora mismo se habla de un rápido crecimiento de la menda de la variedad morada Nash. Dado que la oferta y la demanda no están equilibradas, probablemente no quedará ninguna batata morada dentro de un mes. Además, la Semana Internacional de la Batata (del 21 al 31 de marzo) todavía se celebra en Europa y los comerciantes esperan que su producto se dé a conocer todavía más. Por último, cabe mencionar los problemas de calidad de la variedad Bonita. Como tiene una calidad pobre y una vida útil corta, esta variedad no se puede exportar a Europa. Los comerciantes opinan también que la demanda de batatas blancas está rezagada con respecto a la de las variedades pigmentadas.

Enorme demanda en Francia
Un mayorista francés está importando actualmente batatas de cuatro países. Las más baratas proceden de Egipto, donde la temporada está en la recta final. El precio se sitúa en 0,90 euros el kilo. También importa de Honduras, Guatemala y España. Estas cuestan de 1,40 a 1,50 euros el kilo. La batatas españolas son naranjas y eso es lo que prefiere el mercado francés. La demanda en Francia es buena y «no hay ningún problema en absoluto».
Un segundo comerciante francés coincide en que las cosas están yendo bien en el mercado. «Hay una demanda enorme de todos los colores. La batata naranja se suele comprar porque se considera un producto saludable y es apreciado por todos los grupos demográficos. La batata blanca se destina al mercado étnico y es especialmente popular entre los consumidores de origen africano y asiático. Las batatas blancas pueden aguantar fácilmente dos meses, mientras que las naranjas duran poco más de un mes». El comerciante importa de muchos orígenes distintos en Centroamérica, África y los Estados Unidos, y dispone de oferta todo el año.
 
Países Bajos: Demanda alta de batatas de los Estados Unidos
Las batatas estadounidenses mantienen una fuerte posición en el mercado, mientras que la temporada está llegando a su fin en otros países. Como resultado, hay más demanda de batatas cultivadas en los Estados Unidos. La calidad es muy buena en estos momentos, pese al frío y la nieve de hace unas semanas en Carolina del Norte. Hay una estupenda oferta de calibres medianos, pero los importadores apuntan que los calibres más pequeños se están acabando ahora mismo. Los precios están subiendo gradualmente hasta el nivel deseado por el productor. Durante mucho tiempo, se habían mantenido bajos debido a un mal cierre de la temporada anterior, la competencia de otros países y los precios bajos al inicio de la nueva campaña. Ahora que apenas hay nada comparable a la oferta estadounidense, el precio está creciendo despacio, pero a paso seguro.
Los productores del Benelux están satisfechos con los resultados
Tanto en Bélgica como en los Países Bajos, los productores aseguran que los cultivos de la temporada pasada dieron mejores resultados de lo esperado y la producción almacenada también ha funcionado bien. Se han adquirido muchos conocimientos para lograr mejores resultados el próximo año. Conseguir que el cultivo sea rentable es el mayor desafío.
Este año, los productores belgas han logrado cubrir las pérdidas. Un productor dice que aún tiene existencias, pero confía en poder venderlas todavía. Ahí es donde residen los beneficios. En cuanto a las ventas, las experiencias han sido variadas, pero el productor no está descontento. Ya se han firmado varios acuerdos con clientes para el año que viene. Este productor y comerciante está dispuesto a arriesgar de 30.000 a 40.000 euros el próximo año, confía en la oportunidad. Son varios los factores que pueden ayudar a destacar sobre el producto español, según él. El producto se vende tanto para el consumo en fresco como para la industria. Sería preferible vender los lotes cosechados en su totalidad, pero en torno al 50% es apto para la gran distribución y el otro 50%, para la industria transformadora. Eso lo complica más.
Un productor holandés no continuará cultivando el próximo año porque no es capaz de hacer que el cultivo resulte rentable. Un segundo productor indica que realmente es una prueba. El cultivo de este producto ha ido bien. En cuanto a precios y calidad, la competencia con el producto español es considerable. Haciendo algunos cambios, confía en que el próximo año pueda encontrarse un mejor producto en la gran distribución. El cultivo local se considera como una ventaja y las condiciones de conservación son buenas. Los canales de venta son diversos: retail, tiendas especializadas e industria transformadora. Este productor continuará cultivando el año que viene. Por ahora, no se propone nada más allá de conseguir que la actividad sea rentable.
Un empresa portuguesa pone el foco en nuevas variedades
A finales de 2016, se creó una nueva compañía poniendo el foco en el desarrollo de nuevas variedades que fueran aptas para el cultivo en el norte de Europa. Con ello, esta empresa, propiedad en parte de un obtentor irlandés, quiere dar respuesta a la creciente demanda del continente.

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