Al llegar al puerto pesquero artesanal de Esmeraldas se puede evidenciar rápidamente a horas de la tarde el regocijo de los pescadores por su labor terminada del día, que comenzó a tempranas horas de la mañana.

Una de las formas de llegar aquí es en bote, desde el río Esmeraldas, donde las gaviotas alzan su vuelo rozando los botes y pequeños yates de los trabajadores y que forman parte del paisaje naviero.

Este puerto, ubicado en el puerto marítimo de la capital de la llamada ‘provincia verde’,  se inauguró en mayo de 2016 con una inversión aproximada de 25 millones de dólares, y entró en funcionamiento luego de Anconcito en Santa Elena, otro en Jaramijó y en San Mateo en la provincia de Manabí. Orden, pulcritud y la notable fuerza laboral son las características principales que se atestiguan al llegar aquí, donde la producción de camarón es vital para el comercio local.

Los pescadores, antes de salir a su faena de pesca, deben conseguir hielo, combustible, carnadas y comida para cumplir su jornada que puede durar hasta cuatro días, saliendo una vez por semana. Tras pescar su cargamento de camarón, éste es llevado a una planta de procesamiento y varias bodegas, donde se colocan inmediatamente a bajas temperaturas y se envían rápidamente a Santo Domingo, Quito, Guayaquil y otras localidades.

Luis Sper, administrador del puerto pesquero artesanal de Esmeraldas, dijo a Andes que se produce mensualmente unas 200 toneladas mensuales de producción, cifra que engloba también la pesca de picudos, pez dorado, pez espada y tollos.

“Lo que es la parte de camarón, lo hacen ocho barcos nodrizas, que actualmente pescan por aquí, no tenemos datos estadísticos de cuántas libras sacan, pero en la actualidad hay 800 fibras que salen a hacer la faena”, indicó Sper en las inmediaciones del muelle del puerto.

Al recorrer este sitio, se puede encontrar la empresa privada de nombre ‘Sea Foods Deriancomp’, que se encarga de pelar los camarones y pescados, desde donde se exporta en pocas horas a Estados Unidos (EE.UU); los pescados en su totalidad.

Su producción depende de la producción y temporada de pesca, aunque con un promedio de 200 mil libras semanales entre todos los rubros marítimos. Al ingresar a este establecimiento, con las respectivas medidas de seguridad e higiene, se divisan los trabajadores que se encargar de limpiar y seleccionar los mejores especímenes.

El puerto pesquero artesanal de Esmeraldas cuenta con una amplia zona operativa, que incluye bodegas, muelles flotantes de descarga, muelles fijos, embarcaderos, una dársena o rompeolas, muelle de despacho de combustible y un área de pre-procesos.

 

 

Por otro lado, la pesca de camarones en las costas del cantón Atacames es también primordial para el impulso económico provincial.

En el puerto pesquero de la parroquia de Súa de este cantón, localizado en los esteros de este lugar, también se reciben cargas de camarones, aunque la diferencia es que en este sitio se pelan y se llevan dentro del plazo de una hora a los diferentes cantones de Esmeraldas, sin necesidad de su congelamiento, es decir, totalmente frescos.

“Aquí vienen a recibir los vehículos a recibir la pesca que siempre están las embarcaciones dentro del mar”, dijo un pescador desde su lancha cerca del pequeño puerto de Súa.

El camarón ecuatoriano en el mundo

Mediante el Acuerdo Comercial Multipartes entre Ecuador y la Unión Europea (UE), vigente desde enero de 2017, el flujo comercial entre ambas partes ha crecido hasta un 20%.

En este caso, el camarón es uno de los productos “estrellas” entre los productos de exportación al gran mercado del bloque europeo, según ha constatado el Ministro de Comercio Exterior e Inversiones, Pablo Campana.

Entre enero y septiembre de 2017, las ventas de productos exportados a Japón crecieron alrededor de un 13 por ciento, en comparación con el mismo período de 2016, donde el camarón ecuatoriano formó parte de estos rubros por su calidad.

Por otro lado, la balanza comercial total entre Ecuador y Rusia en los últimos seis años ha sido superavitaria para el país andino, donde sus exportaciones totales pasaron de 701 millones de dólares, en 2011, a 845 millones de dólares, en 2017, donde los camarones forman parte del tres por ciento de este intercambio comercial.

En febrero de 2018, más de 2000 cajas de camarón ecuatoriano se comercializaron en el mercado chino a propósito de las festividades del Año Nuevo, así lo informó la oficina comercial de ProEcuador en la provincia china de Shanghái.

En este mismo mes, el Gobierno ecuatoriano logró un hito: reingresar su camarón al mercado brasileño, tras una ausencia de 19 años, donde empresa ‘Santa Priscila’ hizo su envío de una carga de 10 mil kilogramos, tras cumplir con todos los requisitos de ingreso exigidos por las autoridades sanitarias brasileras.

Brasil, sin embargo, dio apertura al camarón sin cabeza, pelado y congelado, por lo que solo puede ser exportado a ese país con esos requisitos.

Pro Ecuador precisó que esta oferta exportable podría ampliarse a otras presentaciones, a medida que el producto se vaya posicionando en el mercado del gigante latinoamericano, con la oferta de camarón cocido u otras necesidades que el consumidor brasilero demande.

La explotación del camarón inició oficialmente en Ecuador durante la década de los años cincuenta. La pesca de este elemento marino surgió como medio de subsistencia y posteriormente se transformó en una importante fuente generadora de empleo a nivel nacional.

En 2012 se eliminó la flota de arrastre camaronera, según el Acuerdo Ministerial número 020. En la actualidad, existen aproximadamente 40 embarcaciones que se dedican a la captura de camarón rojo, café y merluza en diversas localidades de la costa ecuatoriana.

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