La agricultura de Uruguay potencia un filón exportable en las semillas de pastos y soja, que al concluir 2018 dejó al país ingresos que superaron los 15 millones de dólares.

Brasil y la Unión Europea fueron los principales mercados, y su aceptación allí se debe a que ‘seamos confiables, con identidad varietal, certificación obligatoria, respetando normas internacionales y agregando valor, no es para nada menor’, en opinión del ministro de agricultura, ganadería y pesca, Enzo Benech.

Según detalló el área de semilleros certificados llegó en Uruguay a las 80 mil hectáreas, y de este total 40 mil son destinadas a gramíneas forrajeras, luego se ubican las de cultivos de verano, leguminosas y cultivos de invierno.

Benech destacó que el volumen exportado de semilla certificada bajo el esquema internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) creció, de 500 toneladas en 2011 a seis mil toneladas en 2018.

Además indicó que la producción nacional de semilla forrajera aumentó de manera sostenida desde 2009, de 15 millones de kilogramos a 45 millones en 2018, mientras la exportación de la simiente de soja rondó las tres mil toneladas.

En este sentido valoró la planificación estratégica del instituto, la certificación obligatoria de las leguminosas forrajeras y la fiscalización de la producción y la comercialización.

Por su parte, el presidente del Instituto Nacional de Semillas, Pedro Queheille, destacó que las exportaciones aumentaron debido al resultado de una necesidad de las empresas por mejorar los negocios.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí