Con el fin de enfrentar problemas fitosanitarios como hongos, bacterias, virus y plagas, que afectan las plantaciones de banano y cacao, un grupo de estudiosos de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ), lleva varios años trabajando en proyecto que ayude a mitigar estas problemáticas.

Así lo indicó el investigador de la UTEQ, Hayron Fabricio Canchignia, quien es promotor del proyecto que nació en el año 2014. Este tiene como objetivo rescatar bacterias positivas para el medio ambiente y la planta para tratar las afecciones comunes que dañan las producciones.

Frente a esa temática, las rizobacterias (bacterias asociadas a la raíz) promueven el crecimiento en plantas y también producen antibióticos que permiten controlan a sus enemigos naturales.

La biología molecular les ha permitido seleccionar de 150 alrededor de 6 bacterias probadas, estas tienen efecto de controlar a nematodos (plagas que causan daños) a las plantaciones del banano y toda su familia.

Uno de los problemas ambientales que causa la lucha para el control del hongo sigatoka negra, es el uso excesivo de fungicidas, una de las alternativas es que las bacterias controlan el daño causado por el hongo, es una opción que equilibra el sistema agrícola, porque se minimiza el uso de fungicidas y su impacto ambiental.

“No solamente estas controlando al hongo también refuerzas la capacidad inmunitaria, las plantas igual que el ser humano poseen un sistema inmunológico. La bacteria coloniza la planta y le activa el mecanismo de defensa y la hace más resistente a la enfermedad, activa los anticuerpos”, aseguró Canchignia.

Su aplicación

Se está aplicando con riego a través de aspersores, para minimizar el costo de mano de obra, las bacterias se incrementan su eficiencia en el suelo. Otra de las opciones es con las bombas de mochilas aplicándolas directamente en la planta.

También se puede vacunar el tallo bajo con grandes inyecciones. Y el sistema inmune se activa. Cuando se hace a nivel comercial se puede fumigar por avioneta. Pueden ser combinadas con fungicidas. Pero el objetivo es minimizar el uso de pesticida.

Estas bacterias podrían ser de ayuda para minimizar el impacto del fusarium, ya que activa el sistema inmune y lo vuelve a la planta más tolerante a la enfermedad.

“Hemos aplicado en alrededor de 5 meses estas bacterias en una parcela demostrativa, se ha visto que la aplicación incrementa el desarrollo de la planta, la lámina de la hoja es más gruesa y los retornos salen con mayor vigor y más rápido”, dijo el investigador. (PPC)

El equipo

Actualmente el grupo de trabajo está conformado por: Antonio Mendoza, Hairon Canchignia, Ángel Cedeño, Javier Auhing, Víctor García, David Zurita, Luis Vera y Flavio Valarezo.

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