Los volúmenes de mangos que importa Norteamérica son constantes en este momento.

«Tenemos un buen volumen de mangos procedentes de Perú y Ecuador con alrededor de cinco a seis cargas por semana», dice Vicky Cabello, de Cabefruit Produce LLC, con sede en McAllen, Texas. «La oferta es mayor en comparación con el año pasado, pues en estas mismas fechas casi habíamos terminado con la temporada. Este año, planeamos recibir más mangos en las próximas dos o tres semanas”. Cabello agrega que Cabefruit espera recibir un mayor volumen de mangos a granel y que también ha probado algunas cargas de una nueva variedad de mango, Nam Doc Mai, aunque con un volumen limitado.

Jesse Garcia, de LA Produce Distributors, en Los Ángeles, California, señala que los dos países de origen del mango en este momento, Perú y Ecuador, se han superpuesto un poco este año. «Veremos que el volumen de Ecuador disminuye y el de Perú aumenta mucho, aunque el tamaño de este año de Perú será menor, así que creo que veremos precios bajos en las frutas pequeñas. Hay muchos mangos en este momento, pero parece que habrá algunos más este año”, comenta García. “El problema es que la demanda es débil.

Desarrollo de oportunidades
Mientras Cabello señala que la demanda es fuerte en los mercados asiáticos y latinos, García agrega que la demanda proviene tanto de la industria transformadora como de los retailers. «Creo que la IV gama continuará creciendo y que los retailers pondrán expositores más grandes para promover los mangos recién cortados», continúa.

En cuanto a los precios, García dice que han sido estables. «La fruta más grande se ha mantenido bien, pero Ecuador creció y el mercado cayó un poco», añade. “Perú tendrá una gran cantidad de calibres 10/12, por lo que veremos precios promocionales bastante buenos. Los precios del año pasado fueron un poco más altos en Ecuador, y Perú mantuvo precios muy buenos la temporada pasada».

El desafío de los tropicales
Por otro lado, Cabello apunta que es una época difícil del año para trabajar con tropicales. «El invierno supone un desafío, especialmente para el Ataulfo. Pero creo que tenemos una excelente temporada este año y, para el próximo, el desafío será mantener estándares más altos de calidad para que los clientes sigan confiando en los mangos ecuatorianos y peruanos».

García señala que otro desafío es mantenerse en rotación. «Mantener la fruta en movimiento para que no madure, especialmente durante las semanas lentas como las vacaciones», expresa.

A finales de enero, otro país comienza la producción: México. «Se esperan excelentes volúmenes y calidad de Chiapas», concluye Cabello.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí