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Colombia cuenta con 16.725 hectáreas dedicadas a la producción de tomate repartidas en 24 departamentos, según cifras de Procolombia. Sin embargo, a pesar de su volumen de producción, la calidad de los frutos es aún una tarea pendiente para lograr su exportación, destacan desde la entidad. Por ello, el cultivo de esta hortaliza está siendo sometido a investigaciones científicas y mejoras con el objetivo de iniciar su pronta exportación a Estados Unidos.

“El tomate es una de las frutas más populares en todo el mundo. Evidencia de ello es la alta producción que tiene en Colombia, que nos permite exportarlo a países como las Antillas Holandesas, Aruba, Ecuador y España. Estados Unidos ha mostrado interés, pero aún hay aspectos en los que debemos continuar trabajando, como el control de ciertos parásitos, para cumplir los estándares que este país exige”, indicó Carlos Sepúlveda, consultor de cultivo de frutas y hortalizas de la empresa química Basf.

Como todo cultivo, el tomate debe cumplir con ciertos requisitos para ser exportado y eso no solo se logra siguiendo instrucciones para el mantenimiento del cultivo. También deben cuidarse los nutrientes en la hortaliza, un paso fundamental a la hora de sembrarla. Por eso, el proceso de fertilización debe ser tenido en cuenta a la hora de sembrar tomates de calidad, sobre todo, dicen los expertos, pensado en el objetivo de sacar el producto a varios mercados internacionales.

“La fertilización mineral es fundamental para el cultivo de tomate porque asegura la calidad nutricional que el consumidor espera recibir. Igualmente, si este proceso se hace bien, contribuye a mejorar la inocuidad y la vida útil de este producto”, indicó Miguel Amado, gerente de Agronomía para Colombia de Yara.

Recomendaciones para mejorar la calidad de los cultivos de tomate
Para mejorar la calidad en la producción de tomates hay que tener en cuenta varios factores. Al momento de seleccionar la semilla de tomate para su cultivo es importante verificar que sean certificadas por el ICA, pues así tiene garantizado un buen rendimiento. Asimismo, es importante verificar su adaptación al terreno.

Enfermedades como la peca bacteriana o plagas como el gusano pasador son frecuentes en el tomate, por lo que se debe tener siempre a la mano los productos necesarios. También los nematodos deben ser controlados.

Las malezas deben mantenerse a raya, pues son perjudiciales para el cultivo. Por eso se recomienda trabajar el terreno previamente con herbicidas y guadaña, y luego cultivar.

Asimismo, hay que ser muy cuidadoso al momento de transportarlo, por lo que se recomienda hacer un baño de protección contra hongos y bacterias antes de la salida del tomate.

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