Foto Cortesía

Galápagos trabaja en una propuesta para aumentar su producción agrícola, con el propósito de mantener el abastecimiento a sus aproximadamente 30.000 habitantes, quienes se dedican, en su gran mayoría, al turismo y a actividades agropecuarias, y demandan unas 1.300 toneladas de alimentos por mes.

Se estima que en las Islas Galápagos –declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 1978- existen 24.000 hectáreas para uso agropecuario, de las que actualmente se encuentran en producción efectiva 14.000 hectáreas, produciendo alrededor de 600 toneladas por mes.

Según Jimmy Bolaños, director Distrital del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) en Galápagos, actualmente las Islas tienen producción de proteínas de origen animal, principalmente de ganado bovino (libre de fiebre aftosa sin vacunación), carne, leche y de derivados lácteos, como queso y yogurt, además de porcinos y avicultura.

En la parte agrícola, Galápagos se distingue por tener un café con Denominación de Origen, por lo que es apetecido en los mercados internacionales por las condiciones climáticas en las que se desarrolla el cultivo, pero también tiene cultivos estratégicos donde se destaca la producción de yuca, plátano, maíz, tomate, pimiento, pepino, piña, y diferentes tipos de hortalizas y frutas.

Para aumentar la producción agropecuaria, la Dirección Distrital del MAG, junto a entidades como el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos (CGREG), los gobiernos parroquiales y municipales, organizaciones no gubernamentales y varias entidades de la localidad trabajan en una propuesta, que estima una inversión de 1.5 millones de dólares.

Con esto se pretende intervenir en 5.000 hectáreas, con lo que la producción aumentaría en 200 toneladas por mes, llegando a un total de 800 toneladas mensuales.

La propuesta incluye tecnificar el agro, dotarlo de insumos y semillas para incrementar la producción en campo; generar huertos familiares en sector urbano y huertos comunitarios; construir infraestructura para captación, almacenamiento y distribución de agua para riego; vínculos entre productores y comunidad para cultivos de tierras improductivas y trueque de productos; además de canastas de productos locales para sectores vulnerables, y la dotación de equipos de protección para técnicos y agricultores.

“La agricultura es un aliado de la conservación, ya que se produce con prácticas amigables con el ambiente para la generación de alimentos saludables para la población local y turística”, aseguró Bolaños.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí