Ciudades. Tres de seis cantones de Imbabura están ya en amarillo.

La mitad de los cantones de la provincia se encuentran en semáforo amarillo, intentando retomar actividades.

Uno de los sectores más golpeados en todo el país es el económico. En Imbabura, las autoridades locales y comerciantes de a poco se adaptan a la ‘nueva normalidad’, para reactivar la productividad de los cantones.

Ibarra, Pimampiro y Antonio Ante son las ciudades imbabureñas que han dado el paso al semáforo amarillo, mientras que Cotacachi, Otavalo y Urcuquí mantienen el rojo, aún sin fecha para el cambio.

Desde la Prefectura de Imbabura se anunció un plan para impulsar el trabajo en el campo, a fin de garantizar la seguridad alimentaria en las comunidades y el abastecimiento de los mercados. “Se establecen alianzas estratégicas con los gobiernos parroquiales y entidades del Estado para cumplir con este objetivo”.

El prefecto, Pablo Jurado, dijo que la falta del intercambio comercial ha afectado a toda la provincia. “La dinámica económica acostumbrada en nuestros cantones se ha paralizado de manera drástica, generando problemas serios, entre ellos, la reducción de las plazas de empleo, necesidades y limitaciones en todos los campos”.

Alternativas

Ante la situación local, la autoridad señala que, junto a los gobiernos parroquiales, se mantiene una estrecha coordinación para poner en marcha iniciativas dirigidas a reactivar la economía.

“Uno de los proyectos en los que se trabaja, junto al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), es la entrega de semillas a los campesinos, para cultivo de productos de ciclo corto, a fin de asegurar la soberanía alimentaria”, agregó.

Desde mediados de marzo se paralizaron prácticamente todas las actividades.Refiere, además, que el Consejo Provincial se mantiene en sesión permanente para evaluar la situación de los cantones e ir complementando el accionar de manera coordinada en cada jurisdicción.

Como tema referente a la crisis económica, agregó que el Gobierno Nacional mantiene una deuda considerable con los gobiernos parroquiales, cantonales y provinciales, por lo que las obras a ejecutarse con presupuesto del año 2020 se mantienen a la espera del desembolso del Banco Central.

Por parte de la Cámara de Comercio de Ibarra se ha mencionado que la reapertura de los locales es un alivio para los negocios, paralizados desde marzo. En cuanto a pérdidas, sus análisis mencionan que en toda la provincia se ve estragos de la crisis, por la pandemia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí