Ajetreada, con la esperanza puesta en las ventas del viernes, día de feria en Ambato, María quien lleva ya más de 35 años de comerciante en el mercado Urbina trata de llevar productos frescos para ofrecer a sus clientes.

El optimismo es reducido, más pesa la angustia y preocupación de que varios productos se están echando a perder por las ventas bajas y casi nulas que se tiene día a día.

Ya en su puesto de trabajo la realidad es palpable, luego de que se acomodan los productos más del 50% se dañaron y tienen que ir a los desperdicios.

Las lágrimas llegan, María no puede creer que luego de ver como su madre sacó adelante a su familia a través de este negocio y que luego sirvió para dar de comer a sus propios hijos, ahora ya no le alcance ni para la comida.

Esta es la situación que se vive en los mercados de la ciudad desde hace ya varios años, pero que debido a la emergencia sanitaria declarada por la propagación del Covid-19, se ha profundizado de forma desproporcional, así lo ratifican los comerciantes de los centros de abasto del centro de Ambato.

Panorama

En un recorrido desarrollado por los mercados Urbina, Central, Modelo y Colón la situación es la misma: crítica, ya que son pocos los clientes que ingresan a realizar sus compras en los centros de abasto, mientras que los puestos de a poco van quedando prácticamente vacíos, incluso en varios de ellos se visualizan letreros de la Municipalidad que advierten del “puesto vacante”.

Según los vendedores varios son los problemas que se dan entorno a los mercados, por lo que muchos prefieren ya no abrir, pero lo preocupante es que en su mayoría se vuelcan a la informalidad.

Luis Corrales, presidente de los comerciantes de la planta baja del mercado Modelo, aseguró que en un censo que se desarrolló conjuntamente con las autoridades del centro de acopio se pudo constatar que de cerca de 800 comerciantes que conforman el centro de abasto, actualmente no pasan de 80 que se encuentran laborando.

“Hoy más que nunca la situación es crítica y esto nos preocupa sobremanera porque lamentablemente si no se vende los compañeros prefieren renunciar a sus puestos y vender en la calle”, dijo.

Ciudadanía

Marta Portero, de 64 años, recuerda que con toda su familia acudía al mercado Central los domingos donde aparte de realizar las compras para la semana podía visitar el patio de comidas para degustar los platos tradicionales, pero desde hace ya más de cuatro años no lo hace, puesto que en los alrededores del centro de abasto encuentra un gran número de comerciantes informales con los cuales varias veces ha tenido enfrentamientos.

“No se puede ni circular tranquilos por el lugar”, dijo al tiempo de asegurar que hace falta mayor control.

Clemencia Villegas, de 50 años de edad, dijo que nunca faltaba a los jugos del mercado Modelo, donde además compraba la variedad de mariscos que se ofrecen allí, sin embargo, luego de que vio una riña en las afueras del mercado prefiere no llegar al sitio.

“Hay demasiado desorden por la acumulación de informales, no sé si la gente retorne a los mercados”, comentó.

Autoridad

Diario La Hora trató de comunicarse con la Dirección de Servicios Públicos de la Municipalidad de Ambato, sin embargo, no se pudo contactar con la persona encargada.

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